El reloj sigue corriendo para el Ayuntamiento de Zaragoza en el conflicto con el Tiro de Pichón, un elitista club privado al que debe reclamar más de 10 millones de euros por un terreno público del que se apropió años atrás. En diciembre se cumplen cuatro años del recurso de reposición planteado por la propiedad del centro deportivo, que el Gobierno del PP ha evitado desde entonces resolver. Esto abre la puerta a una eventual prescripción de la deuda que el Consistorio niega. El conflicto se encuentra judicializado, a lo que se agarra el consejero de Urbanismo, Víctor Serrano, para justificar que la reclamación siga en barbecho.

De esta forma, pese a que el pago de esta millonaria deuda está avalada tanto por el Consejo Consultivo de Aragón como por la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), el Gobierno municipal sigue sin activar el cobro. Y eso que el propio Serrano admitió en un pleno municipal que el recurso del Tiro de Pichón “no suspendería la ejecutividad del acto”.

El Tiro de Pichón es un club de gran raigambre en la ciudad. En 2028 cumplirá ochenta años de vida y ha tenido como socios a reconocidas familias de la élite zaragozana, entre ellas la del actual presidente aragonés, Jorge Azcón, que ha llegado a ejercer como tesorero en la junta del club.