“A nivel personal, como represaliado, no iré a un espacio declarado como lugar de memoria que sea una comisaría, porque todavía supone un lugar de dolor”. Así se expresa Carles Vallejo, histórico integrante del PSUC y CCOO que en 1970 sufrió 20 días de torturas por su militancia política y sindical en la comisaría de Via Laietana de Barcelona, conocida como 'la casa de los horrores'.
El Gobierno oficializó el pasado 17 de julio la declaración de Via Laietana 43 como “lugar de memoria democrática”. En la misma disposición se recogió que esta denominación “no altera el uso actual” del edificio como sede de la Jefatura Superior de Policía de Catalunya.
El Ejecutivo ha desoído una de las reivindicaciones históricas de los represaliados por el franquismo y ha mantenido a la Policía Nacional en el edificio. Los planes para cesar el uso policial de Via Laietana se remontan al año 2006, con un pacto entre el entonces president, Pasqual Maragall, y el ministro Alfredo Pérez Rubalcaba, pero nunca se han materializado. Ni con Gobiernos del PP ni del PSOE.
Los distintos colectivos de represaliados no se dan por vencidos y han presentado un recurso, al que ha tenido acceso elDiario.es, en el que sostienen que la decisión del Ejecutivo supone “mantener la impunidad”.






