Noticia Exclusivo suscriptores Informe de la organización evidencia el crecimiento de este problema, en parte por el anzuelo que grupos ilegales encontraron en internet.Reclutamiento de menores por redes sociales. Foto: Archivo particularPERIODISTA JUDICIAL23.08.2026 22:40 Actualizado: 23.08.2026 22:40

En la vía que conduce desde el Tolima a Neiva, un retén de la Policía frustró el reclutamiento forzado de cuatro menores de edad el año pasado. Los llevaban desde Popayán hasta el Guaviare para presuntamente ponerlos al servicio del ‘Estado Mayor Central’ de las Farc.Entre los responsables estaría Everney Hernández, capturado en los últimos días por supuestamente haber pagado peajes, alimentación y combustible para que movilizaran a los jóvenes.Según un reciente informe de Human Rights Watch (HRW), casos de reclutamiento infantil como este se vienen presentando cada día más en Colombia, con un elemento especial: las redes sociales han servido como anzuelo para persuadir a menores de edad de irse a la guerra. Las ofertas que les dejan como carnada son pagos de más de 2 millones de pesos al mes que no podrían recibir en otras circunstancias, sumados a promesas de motos, armas y otro tipo de “regalos” que se difunden frecuentemente por TikTok y Facebook, con narcocorridos mexicanos como música de fondo. Reclutamiento de menores por redes sociales. Foto:Archivo particularEl informe lleva el nombre de ‘Pensé que nunca volvería a ver a mi mamá’, y nace del relato de una menor de 16 años que fue reclutada cuando volvía a su casa en horas de la noche. En términos generales, esta radiografía refleja que “en el actual panorama de violencia de Colombia, donde el crimen organizado tiene una presencia cada vez mayor, las comunidades remotas de todo el país han sido testigos de un aumento en el reclutamiento de niños, niñas y adolescentes”.Y es que de acuerdo con HRW, que tiene a Juanita Goebertus como directora de la División de las Américas, además de la alerta por el reclutamiento infantil en redes, también hay preocupación por otras modalidades presentes en actividades comunitarias como torneos de fútbol organizados por el ‘clan del Golfo’ o los ‘Comandos de la Frontera’, o en entornos educativos hasta los que llegan los delincuentes a imponer “sanciones” a los padres de familia para así llevarse a sus hijos.Juanita Goebertus, directora para las Américas de Human Rights Watch (HRW). Foto:Ernesto Benavides/AFPPara el informe, HRW se apoyó en 184 entrevistas hechas por su equipo y en reportes de la Defensoría del Pueblo y de la Fiscalía. Las cifras de cada entidad reflejan un crecimiento constante, aunque varían según los fines que persiguen y porque puede que haya una misma víctima en denuncias distintas. Mientras que para la Defensoría entre 2021 y 2025 hubo 1.481 víctimas, para la Fiscalía hubo 3.909, sin contar las 74 registradas en el primer semestre de 2026. En la investigación se advierte el antes y el después de la firma de la paz con las Farc en 2016, y que con el pasar de los años han cambiado las dinámicas de reclutamiento. Los grupos ilegales ya no delinquen bajo un mando jerárquico, sino en alianzas al servicio de la estructura que necesite a los menores. “Cada vez más, los niños, niñas y adolescentes son usados en funciones de apoyo como la vigilancia, la recopilación de información, las actividades logísticas y el control social de las comunidades”, se lee en el reporte.Reclutamiento de menores por redes sociales. Foto:Archivo particularLos lugares donde se ve más esta problemática son Cauca, Norte de Santander, Antioquia, Nariño, Meta, Huila y Arauca, precisamente donde confluyen la mayor cantidad de grupos como las disidencias, el Eln y el ‘clan del Golfo’. Con el 54 % de casos en los últimos cinco años, el Cauca aparece como el departamento que más víctimas ha concentrado. Que este sea el epicentro de la difícil situación no es gratis. Para Nelson González, investigador de HRW, en dicha región se aprovechan de la población indígena y a través de redes reclutan a los menores para llevárselos a los Llanos Orientales. La respuesta a esos traslados está en que a las víctimas les queda más difícil escaparse y pierden contacto con sus familiares. “Se están llevando a toda una generación. Están poniendo en riesgo la existencia de nuestra comunidad y nuestra cultura”, le dijo una lideresa indígena a la organización internacional. Reclutamiento infantil. Foto:Ejército NacionalContenido en redesLos investigadores Nelson González y Martina Rápido Ragozzino, que trabajan para Human Rights Watch, le dijeron a EL TIEMPO que para sustentar su informe, crearon un par de usuarios en TikTok y en Facebook para revisar 72 perfiles y 41 publicaciones, en las que los reclutadores glorifican la vida armada y muestran los lujos que pueden llegar a obtener las víctimas que se sumen a ellos. “Quién disponible para trabajar”, “Info al DM”, “perdón mamá pero su hijo se metió al ruedo” son algunos de los mensajes que aparecen en publicaciones, acompañadas de imágenes con hombres de camuflado en pueblos o en cultivos de uso ilícito, y que de fondo tienen famosos narcocorridos. En los perfiles examinados en ambas redes sociales, los usuarios dicen ser parte de grupos ilegales y pese a que HRW reportó 16 de esas cuentas a Meta —empresa matriz de Facebook—, en agosto volvió a aparecer contenido.Juanita Goebertus, Nelson González y Martina Rápido de Human Rights Watch. Foto:Human Rights WatchLos investigadores González y Rápido explicaron que una vez un usuario ve contenido relacionado con reclutamiento, el algoritmo de las redes está diseñado para sugerirle cada vez más publicaciones similares. Y que si bien las plataformas han diseñado controles para censurar estos contenidos, los delincuentes han aprendido a eludirlos mezclando letras y números para escribir F4rc, 3ln. Además, hacen uso de emojis del trébol o los ninjas para combinarlos con banderas. La de Colombia o Armenia hace alusión a las disidencias, mientras que la de Angola identifica al Eln.Cada una de las compañías le respondió a HRW sobre esta situación. TikTok manifestó que está prohibida “la glorificación de la violencia y la promoción de actividades delictivas que puedan causar daño a personas, animales o bienes”.Por su parte, Meta, dueña de Facebook, condenó el reclutamiento infantil y señaló que constantemente está mejorando su plataforma para evitar estos casos.Un portavoz de Meta le dijo a EL TIEMPO que no se permite “contenido ni personas que promuevan la violencia, el reclutamiento de menores, el odio, la actividad criminal a gran escala o el terrorismo en nuestras plataformas. Aplicamos nuestras medidas más estrictas contra organizaciones criminales, como lo hicimos con las cuentas señaladas en este informe, que ya fueron removidas”.En el informe también se sacan a flote las falencias gubernamentales para acabar con el flagelo. Para la organización internacional, las entidades del orden nacional se han quedado cortas pese a políticas e instancias ya establecidas como la Ciprunna. En ese sentido, como los anteriores gobiernos no han sabido articularse para evitar el reclutamiento forzado, hicieron una anotación para que la administración del presidente De La Espriella tome medidas de fondo.El presidente Abelardo De La Espriella. Foto:Presidencia“Ese cambio no se logrará únicamente mediante un mayor despliegue militar o el uso de la fuerza letal, aspectos que el Gobierno ha indicado que pretende priorizar. Por el contrario, se requiere una política integral de seguridad y justicia centrada en proteger a la población civil”, señala HRW.Además, llama la atención a los órganos judiciales porque en los últimos 10 años, solo cerca del 1 % de las denuncias por reclutamiento forzado llevaron a una investigación penal y solo el 0,2 % llegaron a una condena. Uno de los puntos débiles del sistema, señala HRW, es que pocas veces se logra condenar a los cabecillas de estas estructuras. De hecho, en la última década la organización solo encontró un fallo contra comandantes de un grupo ilegal. Carlos López - @CarlosL49 - carben@eltiempo.com Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.