NoticiaAl menos 150 internos permanecen en el coliseo municipal, mientras las autoridades investigan cómo la riña terminó en tragedia.Uniformados de la Policía Nacional reforzaron la seguridad alrededor del establecimiento Foto: DevalPERIODISTA JUDICIAL23.08.2026 22:40 Actualizado: 23.08.2026 22:40

Al menos 150 detenidos del Centro de Detención Transitoria Marte, en Buenaventura, Valle del Cauca, pasan los días en el coliseo del municipio tras el terremoto. La bodega adaptada con celdas donde se encontraban, y que era el reflejo de la crisis por el hacinamiento en estos centros, quedó completamente destruida el 11 de agosto, un día después de la tragedia. El lugar está en concesión a la Sociedad Portuaria y la alcaldía lo alquiló para lidiar con la sobreocupación.El terremoto derrumbó parte del techo de la edificación y, al parecer, uno de los muros. Pero lo que dejó inhabitable el edificio fue un incendio provocado por los detenidos, quienes, después de una riña, se amotinaron y quemaron ropa y colchones. Las llamaradas alcanzaron una intensidad y una altura tales que varios de los presos escaparon del humo por el techo.Siete reclusos murieron calcinados. EL TIEMPO conoció que sus cuerpos fueron llevados a Medicina Legal de Tuluá, donde continúan las labores de identificación. El reto es enorme por el estado en el que quedaron.Una presunta riña entre jefes de bandas delincuenciales, derivó en incendio Foto:Niber la zasa.La principal hipótesis es que el terremoto y el derrumbamiento de parte de la estructura despertaron las rivalidades entre Shotas y Espartanos, dos de las bandas más sanguinarias de Buenaventura, que han establecido ciertas reglas para convivir en las cárceles.Asimismo, el terremoto provocó susceptibilidades entre los internos, quienes buscaban desesperadamente saber si sus familias, en los barrios afectados por la tragedia, estaban bien.Momentos de tensión se vivieron en 'la Marte', donde una presunto choque habría derivado en una g Foto:DevalEL TIEMPO visitó el lugar, donde había 400 personas privadas de la libertad. Después del motín, 150 fueron llevadas al coliseo y las demás, reubicadas en otros penales. Fuentes enteradas señalan que actualmente en Buenaventura no existe un sitio que brinde las condiciones adecuadas de seguridad para los sindicados, por lo que el riesgo de fuga es alto.Los hechos siguen siendo materia de investigación, mientras las familias continúan buscando respuestas. “¿En qué momento el motín cobró la magnitud de un incendio que calcinó a siete personas?”, se preguntan.Una presunta riña entre jefes de bandas delincuenciales, derivó en incendio Foto:Niber la zasa.Fuentes del Ministerio de Justicia afirman que las cárceles soportaron el peor terremoto del siglo y no hubo afectaciones mayores. Sin embargo, el episodio en Buenaventura sí es un campanazo de alerta sobre la necesidad de abordar urgentemente el hacinamiento carcelario y las condiciones de los privados de la libertad, cuya violación sistemática de derechos humanos provocó la declaratoria del estado de cosas inconstitucional.Sara Quevedo - Enviada especial a Buenaventura Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.