ExplicativoMark Carney y Donald Trump encabezan el pulso comercial que enfrenta a Estados Unidos y Canadá. Foto: EFE / Ilustración elaborada con IASUBEDITOR DE LA SECCIÓN INTERNACIONAL23.08.2026 22:40 Actualizado: 23.08.2026 22:40

Canadá decidió plantar cara a Estados Unidos y responder con aranceles a las nuevas medidas de Washington, en una escalada comercial que amenaza con profundizar la ruptura entre dos aliados históricos y golpear a una economía altamente dependiente de su vecino. LEA TAMBIÉN El primer ministro canadiense, Mark Carney, anunció el sábado represalias “dólar por dólar” contra productos estadounidenses, principalmente acero y lácteos, pero también papel, maquinaria agrícola y productos electrónicos. Las medidas entrarán en vigor el 8 de septiembre y responderán a los aranceles del 50 % impuestos por Washington desde el sábado sobre unos 20.000 millones de dólares en productos canadienses.La decisión llegó después de que fracasaron las negociaciones entre ambos gobiernos. Carney rechazó las últimas condiciones planteadas por Washington, que calificó de económicamente inviables e injustas.Las negociaciones entre los países vecinos fracasaron el 21 de agosto en Washington. Foto: AFP¿Por qué Canadá decidió responder a los aranceles de Trump? “Pidieron demasiado y ofrecieron muy poco”, afirmó el primer ministro canadiense, quien acusó a la administración de Donald Trump de intentar limitar la capacidad de Ottawa para alcanzar nuevos acuerdos comerciales con otros países.El presidente estadounidense, por su parte, volvió a acusar a Canadá de mantener un trato desfavorable hacia los productos de Estados Unidos y aseguró en su red Truth Social que Ottawa pretende obtener los beneficios de ser un estado estadounidense sin serlo. LEA TAMBIÉN La Casa Blanca sostiene que Canadá ha aplicado durante años elevados aranceles a productos estadounidenses, especialmente en sectores como el agrícola, y el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, afirmó que por ahora no hay nuevas conversaciones previstas.¿Está Canadá dispuesto a romper con su dependencia de Estados Unidos?El Gobierno de Trump advirtió que Canadá sería “insensato” si creyera que puede ganar una guerra comercial contra Estados Unidos. El secretario de Transporte, Sean Duffy, aseguró que el impacto para el país vecino sería “devastador” y pronosticó que Carney regresará “muy, muy pronto” a la mesa de negociación.Carney, sin embargo, optó por endurecer su posición. “Se está en guerra cuando se recibe un ataque. Nosotros fuimos atacados”, dijo el sábado al anunciar las represalias.El enfrentamiento cuenta además con un amplio respaldo político en Canadá. Incluso el líder conservador Pierre Poilievre, uno de los principales críticos de Carney, respaldó el rechazo a lo que calificó como un “mal acuerdo” y pidió unidad nacional. Los sindicatos también apoyaron la decisión del Gobierno y reclamaron represalias contra Washington.Los productos afectados van desde palos de hockey hasta cemento. Foto: AFPLa disputa también genera críticas dentro de Estados Unidos. Gobernadores demócratas como Gavin Newsom, de California, y Abigail Spanberger, de Virginia, cuestionaron los nuevos aranceles contra un socio comercial clave. El exvicepresidente Mike Pence advirtió igualmente que la confrontación supone nuevos riesgos para la economía estadounidense, especialmente cuando los consumidores ya afrontan costos elevados.¿Qué tan alto puede ser el costo para la economía canadiense? Para Canadá, el problema es especialmente delicado. Alrededor del 70 % de sus exportaciones tienen como destino Estados Unidos, por lo que una confrontación prolongada podría afectar a sectores industriales, el empleo y las inversiones. El Royal Bank of Canada calcula que los nuevos aranceles podrían restar unas cuatro décimas al PIB canadiense.Carney ha insistido en que la relación con Washington cambió para siempre desde el regreso de Trump a la Casa Blanca y que Canadá debe reducir su dependencia económica de Estados Unidos mediante la búsqueda de nuevos mercados en Europa y Asia. LEA TAMBIÉN “No nos hicimos ilusiones. Desde el principio reconocimos que Estados Unidos cambió”, afirmó el primer ministro.La crisis comercial se suma así a una relación política cada vez más tensa, marcada también por las reiteradas amenazas de Trump de convertir a Canadá en el estado número 51 de Estados Unidos. Por ahora, Ottawa parece dispuesto a asumir el costo de enfrentarse a Washington antes que aceptar un acuerdo que, según Carney, comprometería su soberanía y su margen de maniobra comercial. Sigue toda la información de Internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.