Starlink Mini es la versión más pequeña de la antena satelital de Starlink. (Starlink)A partir del 18 de agosto de 2026, Starlink, el servicio de internet satelital de SpaceX, implementó restricciones obligatorias que afectan a todos los usuarios globales en cuanto al uso de conectividad en movimiento. Esta reforma, impulsada por la empresa de Elon Musk, elimina la flexibilidad que caracterizó a los primeros años de Starlink, modificando radicalmente las condiciones para quienes utilizaban el roaming internacional como parte central de su experiencia. Ahora, la itinerancia está sujeta a límites estrictos en cuanto a tiempo, territorios y tipos de abono, con impactos directos sobre la rutina de quienes dependen de esta tecnología para trabajar o viajar fuera de su país de registro. PUBLICIDADDesde mediados de julio de 2026, las cuentas nuevas ya estaban bajo estas restricciones, pero tras el vencimiento del plazo de gracia, todos los usuarios históricos también quedaron alcanzados por la nueva política. El cambio más relevante consiste en el límite de 30 días consecutivos de uso fuera del país de registro para el plan Itinerante Ilimitado.
REUTERS/Dado Ruvic El sistema implementa controles geográficos automáticos mediante GPS, que permiten a Starlink detectar la ubicación de cada terminal y cortar el servicio en caso de uso fuera de las condiciones permitidas. PUBLICIDADEl cambio más relevante consiste en el límite de 30 días consecutivos de uso fuera del país de registro para el plan Itinerante Ilimitado, el único que permite una cierta movilidad internacional. Una vez superado ese período, la conexión se suspende automáticamente, salvo que el usuario regrese a su país o contrate un abono de categoría superior. Cabe señalar que esta limitación busca evitar el uso permanente de antenas fuera del país, restringiendo el roaming a viajes temporales. La estructura territorial del servicio también fue modificada. Starlink dividió el mundo en tres grandes bloques: Norteamérica (Estados Unidos, Canadá y sus territorios), Europa (con libre tránsito entre la mayoría de sus países) y el resto del mundo, donde cada nación actúa como una zona independiente. PUBLICIDADLa antena de Starlink se conecta a una red de miles de satélites en órbita baja a unos 550 kilómetros de la Tierra.






