Las drásticas sanciones impuestas por la FIFA a Leandro Paredes, Nahuel Molina, Thiago Almada y Roberto Ayala a raíz de los incidentes en la final del Mundial 2026 sacudieron el mapa del fútbol internacional. Mientras la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) prepara las apelaciones correspondientes para intentar reducir los castigos, el malestar creció exponencialmente entre los hinchas y especialistas al poner bajo la lupa un debate inevitable: el criterio de aplicación de justicia por parte de Zúrich.

La controversia se alimenta al recordar que el organismo rector no siempre actuó con la misma rigurosidad punitiva. De hecho, existen al menos dos antecedentes de suma gravedad y con registro televisivo explícito donde la FIFA decidió no intervenir de oficio, evidenciando una llamativa vara dispar frente a situaciones de violencia física en pleno campo de juego.

"Duro castigo por no saber perder": la picante reacción de la prensa española e inglesa ante las sanciones a la Selección Argentina

El golpe de Jude Bellingham a Valentín Barco en semifinales

El primer antecedente fresco en la memoria colectiva tuvo lugar en la misma Copa del Mundo 2026, durante las semifinales de alto voltaje que protagonizaron la Selección Argentina y su par de Inglaterra. En el cierre de un partido agónico que terminó consagrando a la Albiceleste, los ánimos se caldearon en los festejos.