La victoria de Abdul El-Sayed en las primarias demócratas de Michigan, un Estado que oscila entre el apoyo a demócratas y republicanos, no solo demostró que un programa de izquierdas podría funcionar a nivel estatal. También hizo algo menos remota la posibilidad de que un defensor de la sanidad pública pueda abrirse paso hasta el Senado desde un estado clave. Aunque la posibilidad siga siendo mínima, ha bastado para que una de las principales plataformas moderadas del Partido Demócrata, que recibe dinero de las grandes aseguradoras médicas y farmacéuticas, entre en acción.

La victoria del progresista, de 41 años, fue el detonante para que la plataforma Third Way anunciara que planea destinar 15 millones de dólares en los próximos dos años para combatir el ala izquierdista del partido. El grupo está vinculado al ala demócrata más moderada y su presidente, Jonathan Cowan, explicó a The New York Times que se están “preparando para la guerra” contra candidatos marcadamente progresistas, entre ellos los que aboguen por la sanidad pública, como El-Sayed.