Jaca ha vuelto a ser este sábado el escenario de una protesta masiva por el futuro del medio rural aragonés. Unas 6.000 personas, según los convocantes, han recorrido sus calles para cargar contra la gestión de los incendios y reclamar responsabilidades políticas al Gobierno de Aragón. La marcha ha servido también para respaldar la huelga indefinida de los Bomberos Forestales de Aragón.

El Movimiento por la Dignidad de la Montaña considera que los grandes fuegos de este verano no eran inevitables. Habla de “una catástrofe que era prevenible y previsible” y acusa a las administraciones de haber dejado algunas zonas del territorio abandonadas. Los incendios han arrasado este verano más de 44.000 hectáreas, han obligado a desalojar decenas de pueblos y han afectado a miles de personas.

Los convocantes piden la dimisión de Jorge Azcón, Alejandro Nolasco y Luis Biendicho. Y reclaman un nuevo Gobierno que afronte, dicen, “con la seriedad que requiere” el cuidado del territorio y la salud de quienes viven en él. La prevención ha ocupado buena parte del discurso de la marcha. La organización reclama más trabajadores forestales y un refuerzo de la ganadería extensiva: “La despoblación y el abandono de la ganadería extensiva está produciendo cada vez una mayor masa forestal en la montaña, además el cambio climático produce una mayor temperatura que se traduce en una mayor frecuencia de incendios forestales”.