Nació en Lima el 29 de Agosto de 1963. Obtuvo su título de Abogada en laPUCP. Es Master en Jurisprudencia...
Hasta el momento, el gobierno ha producido tres documentos que deberían expresar sus intenciones políticas. El primero, el discurso de Keiko Fujimori el 28 de julio. El segundo, el abortado proyecto de ley de delegación de facultades; y el tercero, el discurso ante el Congreso de Luis Galarreta con las líneas centrales de la política general de gobierno. Estos son textos oficiales, emanados de funcionarios públicos, titulares del Poder Ejecutivo (presidenta, presidente del Consejo de Ministros, ministro de Economía) con un mandato constitucional expreso: gobernar. El problema, es que, en apenas tres semanas, los tres no coinciden.
Tomemos, por ejemplo, el tema de los feriados. El ministro de Economía tenía una posición a favor de la revisión, bien sustentada en su proyecto. La presidenta lo desautorizó y Galarreta ni lo mencionó. ¿Aumento del sueldo mínimo? Lo anuncia la presidenta, el ministro lo parte en dos, y lo posterga; y Galarreta ni lo recuerda. ¿Obra pública? Fujimori se quedó sola. Ni Cuba, ni Galarreta han hablado de las obras que ella ofreció el 28 de julio. Y así podríamos seguir.






