La última línea del iPhone tendría un gran salto en materia de hardware. (Foto: Europa Press)Faltan pocas semanas para que Apple presente su nueva generación de teléfonos inteligentes. La expectativa se concentra en la llegada del iPhone 18 Pro y el iPhone 18 Pro Max, dos modelos que, según filtraciones, serían el salto más relevante de la compañía en materia de hardware y experiencia de usuario en los últimos años.Los modelos Pro de la próxima línea saldrán al mercado durante el otoño de 2026, mientras que la versión estándar del iPhone 18 se retrasaría hasta la primavera de 2027. Esta decisión rompería una tradición de décadas en la estrategia de lanzamientos de la firma de Cupertino. PUBLICIDADLas filtraciones coinciden en que Apple conservará la estructura general de la generación anterior, con una carcasa de aluminio y un módulo de cámara elevado. El iPhone 18 Pro ofrecerá dos opciones de tamaño de pantalla, 6,3 y 6,9 pulgadas, replicando las dimensiones de los modelos actuales.Apple apostaría por una trasera con acabado uniforme y nuevos colores, como cereza oscuro y azul claro, para diferenciar la identidad visual del iPhone 18 Pro. (Foto: X / theapplehub)La atención se concentra en la parte trasera, donde se eliminaría el contraste bicolor entre el cristal y el marco de aluminio, para conseguir un acabado más uniforme y sobrio.PUBLICIDADLa gama cromática será uno de los elementos distintivos. El nuevo acabado cereza oscuro encabezará la oferta, acompañado por el regreso del negro, ausente en la generación previa. Completarán la paleta un azul claro que remite al Sierra Blue del iPhone 13 Pro y el tradicional plata.El avance más relevante en el interior del iPhone 18 Pro será el chip A20 Pro, desarrollado por Apple y fabricado por la empresa taiwanesa TSMC bajo un proceso de 2 nanómetros. PUBLICIDADAdemás, se estima que este procesador podría ofrecer hasta un 15% más de velocidad y una mejora del 30% en eficiencia energética respecto al actual A19 Pro.El nuevo chip A20 Pro, fabricado por TSMC en 2 nanómetros, promete hasta un 15% más de velocidad y un 30% más de eficiencia energética respecto a referencias de iPhone pasadas. (Foto: Europa Press)Por su parte, el diseño del chip contempla la integración directa de la memoria RAM, lo que optimizaría tanto la gestión de recursos como la disipación térmica del dispositivo. PUBLICIDADEsta arquitectura posibilitaría un rendimiento más estable, sobre todo en tareas que requieren alta demanda de procesamiento y en el uso de funciones de inteligencia artificial avanzada relacionadas con Apple Intelligence.Uno de los saltos técnicos más comentados está en la memoria RAM. Según Ming-Chi Kuo, las versiones Pro y el modelo plegable de la gama iPhone 18 contarían con 12GB de RAM, mientras que las variantes estándar se quedarían en 9GB. PUBLICIDADEsta diferencia posiciona a los modelos superiores como una opción prioritaria para quienes utilizan aplicaciones exigentes o aprovechan las nuevas capacidades de inteligencia artificial. Los modelos Pro y plegable del iPhone 18 contarían con 12GB de RAM, una cifra pensada para potenciar funciones de inteligencia artificial y multitarea. (Foto: REUTERS/Francis Mascarenhas/File Photo)Según analistas, los 12GB de RAM buscan garantizar fluidez en la multitarea y anticipan la llegada de utilidades basadas en aprendizaje automático y procesamiento de datos en tiempo real. PUBLICIDADLa cámara principal del iPhone 18 Pro sería protagonista de una de las actualizaciones más ambiciosas en la línea. Fuentes señalan la incorporación de una apertura variable controlable de forma manual, un avance que permitiría adaptar la entrada de luz a distintos escenarios y optimizar el resultado fotográfico. Asimismo, el proveedor Sunny Optical ya habría comenzado la producción de los actuadores que permitirán esta función. El sensor principal estaría compuesto por tres capas apiladas, tecnología desarrollada por Samsung, que ampliaría el rango dinámico y minimizaría el ruido en las imágenes.PUBLICIDADLa cámara principal de los nuevos modelos de iPhone integraría una apertura variable controlable manualmente y un sensor apilado de tres capas, ofreciendo mejoras en rango dinámico y reducción de ruido. EFE/John G. Mabanglo