“Hoy celebro a dos padres que desempeñan un papel importante en mi vida, cada uno a su manera. Gracias por todo. ¡Feliz Día del Padre!”, escribió Clément Vandenkerckhone en la red social que más utiliza en junio último. También este vendedor de autos belga de 25 años sumó dos fotografías: la de su padre de crianza, Frans Vancoppenole, y la de su padre biológico, Laurent, príncipe de Bélgica y hermano del actual rey de ese país. Ese posteo fue subido a Instagram hace dos meses, pero recién hace solo un par de días, los medios dieron cuenta de que el príncipe Laurent de Bélgica reconoció a Clément Vandenkerckhove, como su hijo biológico ante el registro civil. Con este trámite realizado en la más absoluta discreción, el exvendedor de autos de 25 años. se convirtió de forma automática en príncipe de Bélgica. Aunque la aplicación del Real Decreto del 12 de noviembre de 2015 concede la condición de príncipe a todos los descendientes en línea directa del ex rey Alberto II –de hoy 92 años–, Clément Vanderkerckhone no pasará a ocupar lugar alguno en la línea de sucesión al trono belga, ni desempeñará representación institucional, ni recibirá una asignación económica del Estado belga. Madre artista. “Estoy orgulloso de llamarme Vandenkerckhove; renunciar a ese apellido sería una traición a todo lo que mi madre ha hecho por mí”, dijo este joven exvendedor de autos. Su madre se llama Iris Vandenkerckhove pero es conocida en Bélgica por su nombre artístico, Wendy Van Wanten.