Irán advirtió que calificará como "enemigo" a cualquier país que se sume a la "guerra económica" de Estados Unidos contra la República Islámica, un aviso que llega tras el anuncio de Washington de un “DÍA D económico” dirigido al país persa. "Instamos a todos los países vecinos a no participar en la guerra económica contra Irán. Quien lo haga será tratado como nación enemiga", afirmó el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Mohsen Rezaei, en una entrevista emitida anoche por la televisión estatal. "Primero negociaremos y les pediremos que den marcha atrás; si persisten, adoptaremos medidas contra ese país", añadió. El excomandante en jefe de la Guardia Revolucionaria advirtió específicamente que podrían golpear rutas de exportación de crudo más allá del estrecho de Ormuz pertenecientes a países que cooperen con la presión económica de Estados Unidos. TE PUEDE INTERESAR Rezaei también amenazó con atacar intereses económicos de Washington si la Casa Blanca activa nuevas medidas financieras contra Teherán, tal y como ha sido anunciado. "No hemos atacado intereses económicos de Estados Unidos. Hasta ahora, solo hemos alcanzado bases militares, pero si pretenden imponernos sanciones económicas, Estados Unidos tiene petróleo y empresas en la región, y las atacaremos", señaló el exmilitar. TE PUEDE INTERESAR El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, proclamó “la operación económica más devastadora jamás emprendida contra ningún país”, a la que denominó “un DÍA D económico” contra Irán, con el objetivo de poner fin a una guerra cercana a los seis meses y reabrir Ormuz. Washington aún no ha detallado en qué consistirán las nuevas medidas contra la República Islámica, pero el secretario del Tesoro, Scott Bessent, advirtió que los países que proporcionen “cualquier tipo de ayuda vital a Irán” afrontarán consecuencias económicas. Entre los principales socios comerciales de Irán figuran China, que compra alrededor del 90% del petróleo iraní a precio rebajado, y Emiratos Árabes Unidos (EAU), que esta semana anunció la suspensión total de sus relaciones comerciales, intercambios mercantiles y transacciones financieras con Teherán. TE PUEDE INTERESAR La República Islámica lleva décadas sometida a sanciones económicas de Estados Unidos y de la comunidad internacional —incluida la prohibición de vender su crudo en los mercados globales—, un régimen de castigos que ha golpeado con dureza su economía, aunque no ha logrado doblegar a Teherán. Irán advirtió que calificará como "enemigo" a cualquier país que se sume a la "guerra económica" de Estados Unidos contra la República Islámica, un aviso que llega tras el anuncio de Washington de un “DÍA D económico” dirigido al país persa.