Casi tres de cada cuatro canadienses aseguran que seguirán sin comprar bebidas alcohólicas estadounidenses aunque vuelvan a las tiendas del país, según una encuesta publicada este jueves por Nanos Research, mientras el primer ministro canadiense, Mark Carney, ha solicitado levantar el veto como parte de un acuerdo comercial con Washington.El sondeo realizado entre el 28 y el 30 de julio a 1.104 adultos canadienses señala que el 74% de los canadienses afirma que es improbable que compre alcohol estadounidense si vuelve a estar disponible: un 69% dice que no lo hará y otro 5% que probablemente no lo hará, según recoge EFE.

El rechazo ha aumentado respecto a finales de 2025, cuando el porcentaje conjunto era del 70%, lo que apunta a que el boicot de los consumidores podría prolongarse incluso si los gobiernos provinciales levantan las restricciones.

Ni caso a Carney

Los datos se conocen un día después de que Carney pidiera a los jefes de Gobierno de las provincias y territorios del país que permitan de nuevo la venta de bebidas estadounidenses, una de las principales exigencias de Washington para cerrar un acuerdo comercial.

La mayoría de las provincias retiraron de sus establecimientos públicos vinos, cervezas y licores de EEUU como represalia por los aranceles impuestos por la Administración del presidente Donald Trump.