Argentina todavía no está técnicamente en recesión. Para que exista una definición formal deben acumularse dos trimestres consecutivos de caída de la actividad. Con los datos de junio del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) publicados por el Indec, se especula con que el segundo trimestre pudo haber retrocedido frente al primero. La Universidad de San Andrés calcula una baja de 0,78%. El dato oficial del PBI para abril-junio se conocerá el 17 de septiembre. El dato positivo es que en junio el EMAE creció 0,8% respecto de mayo. Si esa tendencia continúa durante julio y septiembre, el tercer trimestre podría mostrar una recuperación frente al segundo y romper la secuencia negativa. De ese modo, Javier Milei podría terminar 2026 sin una recesión técnica y con una economía creciendo entre 2,5% y 3%. Los libertarios tendrán motivos para festejar. Pero esa será sólo una parte de la fotografía. El 2026 puede quedar registrado como el año en que el modelo oficial mostró con mayor claridad sus ganadores y perdedores: una economía real que crece en determinados sectores, mientras una parte importante del aparato productivo no encuentra todavía un lugar rentable en el nuevo escenario.