Hoy que ha vuelto a ponerse de moda el “upapá, upapá, Cienciano es el papá”, vale la pena recordar que hace solo unos años los cusqueños malvivían en la segunda división.
Que pese a haber ingresado 11 millones de dólares por sus títulos internacionales, en el 2008 apenas poseían “sesenta soles, unas cuantas copas ganadas en sus mejores años de gloria y un televisor LG”, de acuerdo con un reportaje del periodista Pedro Canelo publicado en esta casa editora.
Ni siquiera tenían en custodia los trofeos de la Sudamericana y la Recopa.
Eran un club a la deriva.
Sport Boys también estuvo a punto de desaparecer.








