Cinco días después del ataque a tiros que sufrió en Santa Cruz de la Sierra, Nadia Beller recibió este sábado el alta médica y abandonó la Clínica Las Américas en silla de ruedas y bajo un importante operativo de seguridad. Casi al mismo tiempo que la abogada comenzaba una nueva etapa de su recuperación, Fernando Cerimedo ya transitaba sus primeras horas dentro de Palmasola, la cárcel donde deberá permanecer en prisión preventiva mientras se investiga si fue quien ordenó el atentado. Beller salió del centro médico alrededor de las 16.30. Según informó el diario boliviano El Deber, minutos antes efectivos policiales habían comenzado a desplegarse en los alrededores para custodiar su salida. La seguridad se extendió también hasta su vivienda, donde fueron destinados agentes del grupo DELTA ante la advertencia de la víctima de que considera que todavía corre peligro. La abogada había permanecido internada desde la noche del lunes 17 de agosto, cuando fue sorprendida por dos hombres vestidos como repartidores en inmediaciones de un hotel de Santa Cruz. Uno de ellos abrió fuego y tres proyectiles impactaron contra Beller, mientras que el otro le sustrajo el teléfono celular y la cartera.