Un sicario que oculta su rostro con un casco de motocicleta dispara en la cabeza de la abogada Helenn Guilianna Silva Padilla, quien se encontraba comiendo en un restaurante con tres amigos. La letrada pierde la vida de manera inmediata y el asesino se escapa en la moto sin que por el momento haya sido capturado. El crimen sucedi� el pasado 15 de agosto en la provincia de Pacasmayo, en la regi�n norte de Per�. Al d�a siguiente, tres personas son asesinadas a balazos en Nueva Santa Rosa de Colomba, en Guatemala, y los criminales tambi�n logran huir. Menos suerte tuvieron dos pandilleros del Barrio 18 que pretend�an atentar contra mototaxistas y que murieron el pasado domingo en El J�caro (Guatemala) tras enfrentarse a tiros con agentes de la Polic�a Nacional Civil.Los cr�menes y la inseguridad forman parte del d�a a d�a de Am�rica Latina y el Caribe, regiones que concentran el 8% de la poblaci�n mundial, pero representan cerca de un tercio de los homicidios globales, con una tasa de 17,6 homicidios por cada 100.000 habitantes en 2025, seg�n un informe de InSight Crime. El pasado a�o se registraron 108.838 homicidios, lo que convierte a esta regi�n en la m�s violenta del mundo, pese a que hubo una reducci�n del 5% respecto a 2024, cuando la tasa se situ� en 19,3 homicidios por cada 100.000 habitantes.El narcotr�fico, las guerrillas, el crimen organizado, el sicariato, las pandillas, el tr�fico de personas y la miner�a ilegal campan a sus anchas en una regi�n que ha visto c�mo en los �ltimos a�os la inseguridad se ha extendido a pa�ses que hasta hace poco ten�an tasas bajas de homicidios, como Costa Rica, Uruguay o Chile.Hait�, con una tasa de 68 homicidios por cada 100.000 habitantes, lidera el ranking de pa�ses m�s violentos de la regi�n, seguido de Ecuador, cuya tasa aument� el pasado a�o un 31% respecto al a�o anterior y alcanz� un m�ximo hist�rico de 50,9 homicidios por cada 100.000 habitantes. Eso a pesar de que el presidente, Daniel Noboa, militariz� el pa�s para combatir el crimen organizado, capturando a l�deres de las pandillas, entre ellos, Adolfo Mac�as Villamar, alias Fito, l�der de Los Choneros y uno de los principales grupos narcotraficantes de Ecuador.La estrategia de militarizar la lucha contra el narcotr�fico y el crimen organizado tambi�n la puso en marcha M�xico, que acab� con la vida del l�der del Cartel Jalisco Nueva Generaci�n (CJNG), Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho. Asimismo, captur� al fundador del Cartel de Sinaloa, Ismael El Mayo Zambada, quien fue condenado a cadena perpetua en Estados Unidos el pasado mes de julio por cargos de narcotr�fico. Esas operaciones no han impedido que en M�xico sigan operando con total impunidad el CJNG, el Cartel de Sinaloa, el Cartel del Golfo, el Cartel del Noroeste o La Nueva Familia Michoacana, entre otros.BUKELE COMO MODELO DE 'MANO DURA'Hasta hace poco, El Salvador era uno de los pa�ses m�s peligrosos de Latinoam�rica por la actividad delictiva de las dos principales pandillas: Mara Salvatrucha y Barrio 18. La pol�tica de mano dura impulsada por su presidente, Nayib Bukele, con un estado de excepci�n prorrogado desde marzo de 2022 y la militarizaci�n de las calles, ha logrado que el pa�s registrara �nicamente 82 homicidios en 2025, alcanzando la tasa m�s baja de su historia, con 1,3 por cada 100.000 habitantes. La ofensiva de Bukele, que ha encarcelado a m�s de 90.000 personas, ha arrinconado a ambas pandillas hasta el punto de que, en lo que va de 2026, la tasa ronda los 0,90 homicidios por cada 100.000 habitantes, con 191 d�as sin ning�n homicidio, de acuerdo con la Polic�a.Sin embargo, el ex analista criminal de la Comisi�n Internacional Contra la Impunidad en Guatemala, An�bal Arg�ello, avisa de que el problema de estas estrategias de mano dura y de impulsar megac�rceles es que "muchos inocentes quedan en el camino y en El Salvador est� documentado que hay personas encarceladas que no hicieron nada y que, adem�s, ni siquiera han tenido audiencias, por lo que no tienen garant�as judiciales". Advierte de que la criminalidad de fondo sigue sucediendo, porque contin�a habiendo narcotr�fico y, adem�s, "no se van a ver afectados los grupos criminales que tienen vinculaci�n con agentes del Estado". No obstante, Arg�ello reconoce que "vamos hacia ese modelo de pa�ses m�s militarizados en Latinoam�rica con el riesgo de p�rdida de las libertades". Este modelo de Bukele trata de ser replicado en pa�ses como Colombia, donde el nuevo presidente, Abelardo de la Espriella, inici� su mandato anunciando que la Polic�a "ha dado de baja" a un artificiero de las FARC. No es el �nico que promete mano dura con el crimen organizado y la construcci�n de megac�rceles, al estilo del Centro del Confinamiento del Terrorismo (CECOT) de El Salvador. El mismo discurso, basado en emplear la fuerza policial y militar contra la delincuencia y encarcelar al mayor n�mero de delincuentes, lo mantienen la nueva presidenta de Per�, Keiko Fujimori, o el presidente de Chile, Jos� Antonio Kast.La soci�loga, experta en seguridad y crimen organizado y ex jefa de asesores en el Gobierno del ex presidente chileno Gabriel Boric, Luc�a Dammert, constata que los mercados ilegales se han diversificado y, si antes s�lo se hablaba del narcotr�fico, "hoy d�a la miner�a ilegal de oro en Colombia, Per� y Brasil tiene un rol muy importante, al igual que el tr�fico de migrantes".En el caso de Ecuador, Dammert indica que, tras el fin de la guerra en Colombia, los grupos criminales comenzaron a usar los puertos del pa�s vecino, como Guayaquil, para transportar la droga, lo que pone de manifiesto que los mercados del narcotr�fico "se han transnacionalizado, siendo Estados Unidos el principal pa�s que demanda coca�na". Considera "muy interesante" que la preocupaci�n por el narcotr�fico est� concentrada en Am�rica Latina cuando "donde se vende la droga y se ganan los millones es en Estados Unidos y ah� nadie habla del narco"."Ese dinero sucio est� aumentando y en algunos pa�ses se ha incrementado la capacidad de corrupci�n institucional", advierte la autora del libro Anatom�a del poder ilegal, en el que sostiene que cada d�a es m�s dif�cil identificar a las peque�as estructuras del crimen organizado que est�n vinculadas y son franquicias de las grandes bandas del narcotr�fico en Latinoam�rica, como el Tren de Aragua, en Venezuela, el Primeiro Comando da Capital, en Brasil, el Clan del Golfo, en Colombia, o Jalisco Nueva Generaci�n, en M�xico.MILITARES DE EEUU EN LATINOAM�RICAPrecisamente, el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirm� la semana pasada durante una visita a Panam� que pa�ses como Colombia, Guatemala y Honduras habr�an permitido que militares estadounidenses lleven a cabo operativos terrestres como los vistos en contra de las denominadas narcolanchas, que causaron la destrucci�n de 60 barcos y m�s de 200 muertes. Ecuador ya lanz� en marzo misiones militares con Estados Unidos, despu�s de que el Gobierno de Trump declarase como "organizaciones terroristas" a m�s de 20 grupos criminales de la regi�n.Tras Ecuador, uno de los primeros en dar luz verde a esta intervenci�n militar estadounidense contra el narcotr�fico es el presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, quien pretende unirse al Escudo de las Am�ricas, la coalici�n fundada en marzo por Trump, que ya integran 18 pa�ses con el objetivo de enfrentarse al crimen organizado. El pasado 4 de agosto, Washington activ� el Grupo de Trabajo Conjunto del Hemisferio Occidental, una nueva estructura militar permanente que coordina a los citados 18 pa�ses, entre los que se encuentran Argentina, Ecuador, El Salvador y Chile.El ex director de Seguridad P�blica del Ministerio del Interior de Chile, Jorge Araya, considera que ser�a "humillante" que Washington meta militares en Latinoam�rica con la excusa de combatir el crimen organizado. "As� se estar�a perdiendo soberan�a y el pa�s termina siendo controlado por otros", advierte, al tiempo que recuerda que Estados Unidos tiene cifras de delitos y criminalidad altas y, por ello, se pregunta "por qu� se va a convertir en adalid de una supuesta seguridad si no tiene autoridad moral".Respecto al Escudo de las Am�ricas, Araya cree que es una instancia con un perfil "absolutamente ideol�gico que reedita un poco la guerra fr�a", dado que, a su juicio, pone de manifiesto un "ego�smo total" de Trump en las relaciones internacionales porque impone condiciones a los pa�ses de Latinoam�rica para controlar el crimen organizado, pero al final s�lo busca "mejorar la situaci�n de Estados Unidos y no del resto de la regi�n".Para Araya, todas estas medidas de mano dura y militarizaci�n no van a acabar con el crimen organizado, "producto de condiciones sociales cr�ticas, marginalidad, pobreza y exclusi�n social". Critica que Trump nunca ha mencionado estos factores que provocan que muchos j�venes sin oportunidades alimenten los grupos criminales. Adem�s, defiende que se debe cortar la ruta del dinero il�cito del narcotr�fico que acaba siendo lavado. Para ello, aboga por bloquear cuentas bancarias vinculadas a estas organizaciones y mejorar las investigaciones criminales y policiales que permitan identificar a los financiadores, muchas veces, seg�n recuerda, camuflados como grandes empresarios de Latinoam�rica o contratistas del Estado.
Am�rica Latina se blinda contra el crimen organizado bajo la sombra de Trump
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