Para Fernando Cerimedo la noche del 21 de agosto de 2026 fue, seguramente, la peor de su vida. Es que fue recién la primera de los durísimos 6 meses de prisión preventiva que le impuso la justicia en Bolivia, como acusado de la tentativa de femicidio de Nadia Beller, un episodio que ha conmovido el tablero político del país vecino y que por los contactos de Cerimedo se extiende a buena parte de la derecha continental. Según contaron los medios bolivianos, Cerimedo fue trasladado a la cárcel de Palmasola con un chaleco antibalas, y el llanto de cuando llegó el día anterior a una audiencia en la que pidió ante los periodistas "ver a sus hijos", mostró que su ánimo está severamente golpeado por esta encrucijada en la que se encuentra, que en primera instancia tiene por delante un semestre de prisión preventiva mientras avanza la investigación, pero si fuera finalmente encontrado culpable de tentatica de femicidio, podría llegar a recibir hasta 20 años de prisión. Trascendió que en la audiencia judicial en la que se determinó que Cerimedo quede en prisión preventiva, inicialmente el juez Wilson Espada dispuso que "ante la concurrencia de cinco riesgos procesales”, Cerimedo sería derivado a la cárcel de Chonchocoro, el penal de máxima seguridad de Bolivia, en el municipio paceño de Viacha, tal como habían pedido tanto la defensa de Beller y la Fiscalía. Sin embargo, luego el mismo magistrado revisó esa decisión, y así Cerimedo fue trasladado, con un chaleco antibalas, a la prisión de Palmasola, también de máxima seguridad, pero que algunos llaman 'cárcel pueblo', porque hay partes de ese complejo que las autoridades dejan que los propios reclusos "autogobiernen".