El embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, ha difundido este viernes la Declaración Conjunta de Seguridad de la Conferencia de las Américas contra los Carteles, impulsada por el Gobierno de Donald Trump, firmada por el ministro de Defensa chileno, Fernando Barros. El documento, desconocido hasta ahora, revela que el secretario de Estado de la Administración de José Antonio Kast lo suscribió apenas un día después de haber asumido el cargo. La publicación llega en medio de las presiones de Washington para que Chile se sume formalmente a la iniciativa Escudo de las Américas y a la Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental (JTF-WHEM), y solo días después de que el propio Barros respondiera a EE UU que Chile “no es el patio trasero de ningún país”. El texto dado a conocer por Judd no corresponde al acuerdo original suscrito en Doral, Florida, entre el 4 y el 5 de marzo, durante la Conferencia Inaugural contra los Carteles en las Américas, encabezada por el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, y a la que asistieron representantes de defensa de 17 países latinoamericanos. Barros participó entonces como futuro ministro -asumió el pasado 11 de marzo, cuando Kast llegó al poder-, y el Gobierno de Gabriel Boric no fue considerado. Como no era una representación oficial del Estado chileno, no firmó el documento en esa instancia. Un día después de la toma de mando, sin embargo, Barros estampó su firma en el mismo texto, según el documento que ahora hizo público el embajador.La declaración compromete a Chile a “ampliar la cooperación multilateral y bilateral” en seguridad fronteriza, narcoterrorismo, narcotráfico y protección de infraestructura crítica, además de promover la fórmula “paz a través de la fortaleza” y “unirse a una coalición para combatir el narcoterrorismo y otras amenazas compartidas” en el hemisferio occidental, este último su cuarto y más controvertido punto por las normas constitucionales que rigen a las Fuerzas Armadas. “La firma de Chile, el 12 de marzo, de la Declaración de las Américas Counter Cartel Coalition (A3C) reafirma nuestro compromiso de profundizar la cooperación bilateral y regional frente a las amenazas que afectan a nuestro hemisferio”, escribió Judd este viernes en un mensaje en el que calificó de positiva la evolución de la relación bilateral en la lucha contra el crimen organizado.Desde el ministerio de Defensa se descartó que la firma implique la incorporación de Chile a operaciones militares de la coalición y se insistió en que el documento constituye una “declaración de buenas intenciones” o “intereses”, no un acuerdo vinculante. La eventual adhesión al Escudo de las Américas, según ha señalado Cancillería a medios locales, continúa en evaluación. Sin embargo, ese no fue el único antecedente que ató a Chile a la arquitectura de seguridad impulsada por Trump: el 5 de junio el país sudamericano participó, junto a otros 11 países de la región, en otra declaración conjunta del Escudo de las Américas que respaldó al Gobierno boliviano de Rodrigo Paz frente a bloqueos y protestas.La abogada internacionalista Paz Zárate advirtió en X que la publicación del documento por parte del embajador Judd se trata de una “presión” sobre el Gobierno chileno, al mezclar el embajador dos categorías distintas: suscribir una declaración política de intenciones no equivale a comprometerse jurídicamente con la Americas Counter Cartel Coalition, que sí obligaría a Chile a participar en operaciones o modificar su gasto militar. La revelación se produce después de que Barros marcara distancia pública con la Administración de Trump. El ministro rechazó a mediados de agosto la reivindicación de la Doctrina Monroe planteada por Hegseth al señalar que “nosotros no somos el patio trasero de ningún país”, y defendió que “primero se respeta la soberanía, la legislación, tanto la Constitución como las leyes de cada país”, precisando que la lucha contra el narcotráfico en Chile recae en las policías, el Ministerio Público y los organismos estatales correspondientes.El episodio se suma además a la disputa comercial entre ambos países: Washington aplicó a Chile un arancel del 12,5% bajo el argumento de una insuficiente fiscalización del trabajo forzoso, medida que afecta a cerca del 40% de los envíos chilenos a Estados Unidos y que generó críticas públicas de Barros y del ministro de Agricultura, Jaime Campos, a las que Judd respondió acusándolos de desconocer el Tratado de Libre Comercio vigente entre ambos países.En el Congreso, el diputado Gonzalo Winter (Frente Amplio) solicitó a la Comisión de Relaciones Exteriores oficiar a Cancillería para esclarecer el verdadero alcance de la participación chilena en el Escudo de las Américas, mientras el diputado socialista Nelson Venegas advirtió que, de no ser satisfactorias las explicaciones del canciller Francisco Pérez Mackenna, la oposición podría avanzar hacia una interpelación.