NoticiaLa decisión de suspender el diálogo comercial responde a la falta de consenso sobre los gravámenes que Washington busca fijar al mercado canadiense.El presidente de EE.UU., Donald Trump y ekl primer ministro de Canadá, Mark Carney. Foto: AFP22.08.2026 13:22 Actualizado: 22.08.2026 13:22

Las conversaciones entre los representantes de la administración norteamericana y el gobierno canadiense no lograron destrabar la crisis fiscal en la frontera. Tras el fracaso en la mesa de negociación, Washington activó de forma inmediata la aplicación de aranceles del 50 por ciento sobre diversos productos procedentes de territorio canadiense.Frente a la adopción de las gravosas medidas impositivas, el primer ministro canadiense, Mark Carney, anunció la inmediata suspensión del diálogo y ordenó el retiro definitivo de sus delegados de la capital estadounidense. El mandatario cuestionó los giros de última hora en la posición negociadora de su vecino del norte y confirmó que Ottawa responderá de manera recíproca frente a las restricciones adoptadas.En un comunicado de prensa publicado tras el retiro de la comitiva, Mark Carney sostuvo: “Desde el principio hemos reconocido que Estados Unidos ha cambiado y que no volveremos a nuestra antigua relación”.Motivos de la rupturaEl desencuentro se gestó tras semanas de acercamientos bilaterales impulsados por el ministro de Comercio de Canadá, Dominic LeBlanc, quien lideró la delegación negociadora en territorio estadounidense. Aunque durante los días previos la Casa Blanca contempló flexibilizar las tasas gravables del 50 % sobre el aluminio y el acero, las presiones internas de diversos gremios industriales derivaron en la imposición de límites mediante cupos para los volúmenes de importación superados.El primer ministro de Canadá, Mark Carney. Foto:Getty ImagesAdicionalmente, la administración norteamericana supeditó la ampliación de los plazos de negociación al reinicio inmediato de las obras del oleoducto Keystone XL, proyecto que conecta a Nebraska con Alberta.El jefe del Ejecutivo canadiense justificó la interrupción del diálogo al considerar las exigencias planteadas por Washington como “injustas, antieconómicas” y aseguró que las mismas “ponían en duda la fiabilidad de cualquier acuerdo”. El mandatario defendió la postura diplomática de su país manifestando: “Han trabajado arduamente, de buena fe, para defender los intereses de los canadienses hasta el último minuto”.Por su parte, el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, adjudicó la responsabilidad del rompimiento a la comitiva de Ottawa en declaraciones publicadas por las agencias informativas. Jamieson Greer señaló a la prensa: “Esta noche, Canadá se negó a finalizar el acuerdo comercial en los términos pactados a principios de esta semana. A pesar de la oferta de Estados Unidos de recibir el mejor trato posible entre los principales exportadores a nuestro mercado, las nuevas exigencias y el incumplimiento de otros compromisos por parte de Canadá han trastocado el cuidadoso equilibrio alcanzado en los últimos días”.Greer también afirmó que la propuesta estadounidense mantenía una “visión de futuro” e integraba “una histórica alianza económica y de seguridad nacional”. Frente a estas críticas, Mark Carney puntualizó que la prioridad de su administración era consolidar el mejor pacto posible, marcando una posición clara: “Nunca un acuerdo a cualquier precio ni con cualquier plazo”.Impacto económicoLas disputas arancelarias originadas a lo largo de los últimos meses han golpeado de forma directa diversos sectores productivos canadienses. La desaceleración económica ha impactado el crecimiento, generando incertidumbre previa de cara a la eventual revisión del acuerdo de libre comercio que une a México, Estados Unidos y Canadá.Entre los factores de fricción y el panorama económico de la relación bilateral destacan: El impacto de gravámenes previos sobre sectores clave como la madera, los automóviles, el aluminio y el acero; • El impacto de gravámenes previos sobre sectores clave como la madera, los automóviles, el aluminio y el acero; Las millonarias pérdidas de empleos vinculadas a los aranceles impuestos durante la administración de Donald Trump y el estancamiento del intercambio de bienes y servicios, el cual superó montos de gran escala en periodos precedentes. .Donald Trump recibió a Mark Carney para discutir sobre aranceles. Foto:BloombergAnte la escalada del conflicto, analistas internacionales vislumbran un escenario complejo para destrabar el intercambio de bienes entre ambas naciones. Ryan Majerus, exfuncionario del Departamento de Comercio de los Estados Unidos, advirtió a la agencia AFP que "si Canadá acordó imponer también aranceles de represalia, eso hará mucho más difícil rebajar la tensión" y acotó que "ambas partes se verán sometidas a una presión considerable en los próximos días para encontrar una salida".A su vez, el exfuncionario estadounidense y directivo de Brunswick Group, Christopher Padilla, destacó la expectativa existente en los sectores productivos privados al señalar que existe "mucha esperanza entre las empresas de ambos lados" de alcanzar un entendimiento que permita "pasar página a dieciocho meses muy difíciles en la relación entre Estados Unidos y Canadá".Por el momento, las partes no han fijado nuevas fechas de encuentro en la agenda diplomática. La entrada en vigencia de las medidas arancelarias se mantiene activa, mientras el mercado internacional monitorea los efectos colaterales de la paralización del diálogo comercial en Norteamérica.*Artículo desarrollado con apoyo de IA y revisado por un periodista. Sigue toda la información de Internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.