Diego de Buen conoció una segunda división en la que se firmaba por más dinero del que después se cobraba. Seis años más tarde volvió a la categoría y encontró el escenario contrario: sueldos menores que sí llegan, y una distancia con la Liga MX que, según sus cuentas, se duplicó en ese periodo.El mediocampista del Atlético Morelia estimó que un futbolista de Primera gana hoy entre 300 y 400 mil pesos mensuales, mientras que en la división de plata el promedio ronda los 30 o 40 mil. Diez veces menos. Antes de 2020, calculó, esa diferencia era de alrededor de cinco veces.“Si en Liga MX un jugador hoy en día gana promedio, vamos a hablar de 300 mil, 400 mil pesos, el promedio yo creo que en Expansión son 30 mil, 40 mil pesos a lo mejor. Digamos que 10 veces más ganas en Liga MX”, explicó en entrevista con Sports Illustrated México.De Buen aclaró que no cuenta con cifras oficiales de las nóminas de los clubes y que los montos varían entre equipos. Su cálculo, por ello, es una estimación construida a partir de los vestidores que ha conocido a lo largo de su carrera.Pocos jugadores activos pueden hacer esa comparación desde adentro. De Buen es, además, una de las voces más activas entre los futbolistas desde que comenzaron las recientes protestas contra la desaparición del ascenso. El volante disputó con el Tampico Madero el Clausura 2020, último torneo del antiguo Ascenso MX, y permaneció para el nacimiento de Expansión. Meses después fue campeón del Guard1anes 2020, anotó seis goles en 19 partidos (incluido el penal que decidió la final) y la propia Liga lo reconoció como el mejor jugador del certamen. Después regresó a Primera con el Puebla. Ahora, con 35 años, llegó al Morelia como refuerzo para el Apertura 2026.Meses después fue campeón del Guard1anes 2020, anotó seis goles en 19 partidos (incluido el penal que decidió la final) y la propia Liga lo reconoció como el mejor jugador del certamen. Después regresó a Primera con el Puebla. Ahora, con 35 años, llegó al Morelia como refuerzo para el Apertura 2026.De Buen no idealiza el sistema previo a 2020. Recordó una categoría en la que algunos clubes elevaban sus nóminas para perseguir el ascenso, pero después podían tener problemas para cumplir los contratos. Para los futbolistas significaba la posibilidad de ganar más, aunque también convivían con el riesgo de terminar reclamando su salario mediante una controversia.“La realidad es que la liga en términos salariales era mejor para un jugador por lo que representaba el ascenso. Había más cantidad de sueldo a recibir, pero con la posibilidad de no recibirlo”, señaló.La creación de Expansión modificó esa ecuación, según el propio jugador.“Bajó el tema económico, pero te lo aseguran. Antes a lo mejor tenías un ingreso mayor, pero sabiendo que al final de año ibas a tener que ir a una controversia”.Además, advierte que la reducción de recursos no termina en los contratos de los futbolistas. Los presupuestos también determinan los traslados, el personal alrededor de un plantel y otros servicios cotidianos.Pero evita generalizar. El propio Morelia, afirmó, cuenta con buenas canchas de entrenamiento, comedor, dormitorios y condiciones que considera de primer nivel. Otros clubes viven realidades distintas.La distancia económica produjo otra situación que De Buen dice haber observado: para algunos jugadores la llamada “talacha” puede ofrecer más dinero que permanecer en Expansión, sobre todo en torneos de Estados Unidos.“La realidad, sí. Sobre todo la talacha en Estados Unidos tiene buena paga. México tengo entendido que también va creciendo”.Él no contempla esa opción. Le preocupan principalmente las condiciones físicas en las que se juega y, antes de aceptar una participación de ese tipo, dice que necesitaría conocer con claridad la organización y la procedencia de los recursos.Por ello, tampoco propone regresar sin más al modelo anterior a 2020.La presión por subir podría provocar que algunos equipos gastaran por encima de sus posibilidades, mientras un descenso reducía de golpe los ingresos y comprometería la continuidad de un proyecto. Para el mediocampista, el mérito deportivo debería volver acompañado de una estructura que proteja financieramente a las instituciones.“La idea sería regresar el ascenso y el descenso con una estrategia financiera importante”, afirmó.Una de sus propuestas es establecer un “paracaídas económico” para el equipo que pierda la categoría, de manera que pueda conservar parte de su estructura después de descender. También cree necesario evitar que un club multiplique su nómina inmediatamente después de subir y comprometa sus finanzas al intentar mantenerse.Incluso reconoció una ventaja del sistema sin descenso: la seguridad de permanecer en Primera puede permitir inversiones de largo plazo en infraestructura, tecnología, análisis o formación de futbolistas.De Buen también conoció la presión del descenso. Después de formarse y debutar con los Pumas, llegó al Puebla con 21 años y vivió de cerca la pelea por la permanencia. “Es una presión distinta a la que hay ahora. Yo como jugador agradezco muchísimo haber podido vivir eso a mis 21 años. Creo que me ayudó mucho a entender cómo es el futbol y a formarme”.De Buen no plantea volver al Ascenso MX tal como existía antes de 2020. Su propuesta es recuperar la presión deportiva que, según él, ayudaba a formar jugadores y daba sentido a competir por un campeonato, pero sin repetir las nóminas infladas, los impagos y la fragilidad financiera de algunos clubes.Después de haber vivido las dos versiones de la segunda categoría, su punto medio está entre esas dos realidades: recuperar el derecho a subir y bajar, pero con reglas que impidan que un ascenso obligue a gastar por encima de las posibilidades de un club o que un descenso lo deje al borde de desaparecer.