Sal Emergui Jerusal�nActualizado Viernes,

agosto

22:49Al t�rmino de una de las semanas m�s tensas en la severamente da�ada relaci�n bilateral, el ministro de Justicia turco, Akin G�rlek, solicit� este viernes a la Interpol una orden de arresto internacional contra el primer ministro israel�, Benjam�n Netanyahu, en el marco de la causa contra altos cargos sobre el asalto de la Flotilla Global Sumud por presuntos delitos de genocidio, cr�menes de lesa humanidad y torturas. "El pat�tico intento de Erdogan de intimidar a los l�deres y soldados de Israel, la �nica democracia verdadera en Oriente Medio, no llegar� a ninguna parte", respondi� Netanyahu que acus� al presidente turco de "dictador antisemita, que ha masacrado a kurdos, alberga terroristas de Hamas, ocupa la mitad de Chipre y encarcela a un n�mero r�cord de periodistas y pol�ticos que se le oponen. Ahora busca extender su agresi�n contra Israel hacia Siria. Israel no lo tolerar�".Si el conflicto israel�-palestino y las escaladas en Gaza bajo control de Hamas desataron agrios enfrentamientos entre los Gobiernos de Israel (en su inmensa mayor�a de Netanyahu) y Turqu�a bajo el mandato de Erdogan, el equilibrio de fuerzas en la Siria post Asad acerca un escenario incierto e impensable entre dos estrechos aliados en los a�os 90.La tensi�n va m�s all� de romper o rebajar las relaciones diplom�ticas aunque nadie habla de un inminente choque b�lico. En primer lugar porque no es deseado por las tres partes: Israel, Turqu�a y Estados Unidos, cuyo presidente Donald Trump se declara gran amigo de Netanyahu y de Erdogan. Pero si las palabras crean crisis (para sus l�deres con cierta rentabilidad a nivel pol�tico interno), el frente sirio puede provocar un error de c�lculo entre dos poderosas piezas del tablero regional.La tensi�n se dispar� esta semana tras el ataque a�reo israel� contra la base a�rea siria Abu al-Duhur que no provoc� bajas pero s� la protesta de Ankara y Damasco, y el enfado del enviado estadounidense, Tom Barrak, que lo defini� como "escalada innecesaria que no contribuye a la estabilidad regional"."Israel y Siria acordaron un Statu Quo en asuntos de seguridad, que Siria estuvo a punto de violar al permitir que tropas turcas se desplegaran en una base a�rea cerca de Alepo. Israel advirti� repetidamente a Siria que tal despliegue representar�a una amenaza para la seguridad de Israel. Siria eligi� ignorar estas advertencias", denunci� Netanyahu que en diciembre del 2024 a ra�z de la huida de los soldados de Bashar Asad y la posible llegada de efectivos del nuevo rais Ahmed Sharaa orden� bombardear cazas, nav�os y arsenal estrat�gico de Siria y ocupar la zona desmilitarizada. No es casual que desde esta franja sure�a siria, el jefe del Estado Mayor israel�, Eyal Zamir, avisara: "Estamos viendo lo que est� ocurriendo y seguimos de cerca los cambios en el frente sirio. No permitiremos que fuerzas hostiles se establezcan en nuestras fronteras y sabremos utilizar nuestras capacidades operativas con precisi�n all� donde y cuando sea necesario"."El ataque de Israel contra la base a�rea de Abu al-Duhur es una acci�n destinada a perjudicar la estabilidad, la seguridad, la unidad y la integridad territorial de Siria as� como sus infraestructuras", reaccion� el ministerio de Defensa turco tras el bombardeo israel� a unos 70 kil�metros de su frontera. Su portavoz, Zeki Akt�rk, asegura que continuar�n "con sus esfuerzos y contribuciones para preservar la soberan�a y la integridad territorial de Siria y ayudar al pa�s a alcanzar una estructura estable y segura"."Las acusaciones formuladas se derivan de la intenci�n de Netanyahu de seguir aplicando pol�ticas expansionistas y desestabilizadoras en la regi�n de cara a las elecciones en Israel", acus� el Gobierno de Ankara que suele denunciar los ataques israel�es en L�bano (Hizbul�) y en Gaza (Hamas).El deseo de Turqu�a de traducir su trabajado apoyo a Sharaa (llamado Abu Mohamed al-Golani en su �poca yihadista antes de ponerse el traje de presidente) en una mayor influencia militar y pol�tica en el pa�s �rabe choca con la oposici�n de Israel que teme el surgimiento de una "amenaza" en su frontera norte tomando el relevo de Ir�n que operaba en la era Asad. Con la diferencia, entre otras, de que Turqu�a es un importante miembro de la OTAN y de la nueva alianza defensiva sun� con Pakist�n (en el club nuclear) y Arabia Saudita (potencia musulmana y �rabe) que de momento es m�s solida en el papel que en el terreno. Uno de los temores israel�es pasa por ejemplo a que Turqu�a despliegue sistemas defensivos antia�reos en Siria (uno de los corredores hacia Ir�n) lo que limitar�a la libertad de acci�n de la Fuerza A�rea de Israel. De cara a la visita de Trump a Ankara en julio para la cumbre de la OTAN, Netanyahu le pidi� que no venda sus cazas F-35 a Turqu�a."Erdogan arrastra a Turqu�a a peligrosas aventuras en Siria. Israel no permitir� que ning�n actor amenace su seguridad. Es preferible que Erdogan siga con sus discursos vac�os y fantasiosos contra Israel en la Gran Asamblea Nacional de Turqu�a, en lugar de poner a prueba la determinaci�n de Israel en defenderse", escribi� el ministro de Defensa, Israel Katz en hebreo y turco en X.En Israel, muchos consideran que "el islamista Erdogan es un l�der antisemita que busca reeditar el Imperio Otomano" pero no todos apoyan el ataque realizado en el norte de Siria. "La escalada de tensi�n deliberada de Netanyahu frente a Turqu�a es irresponsable y est�pida; resulta dif�cil decidir cu�l de las dos cosas es m�s. Tiene un fuerte olor a maniobra pol�tica destinada a llegar a las elecciones con una serie de tensiones de seguridad que provoquen ansiedad entre la poblaci�n", denuncia el ex primer ministro y uno de los grandes detractores de Netanyahu, Ehud Barak. Y a�ade: "Turqu�a no es Ir�n ni la Siria de Asad. No existe ning�n problema estrat�gico con Turqu�a que no pueda resolverse, moderarse o aplazarse a largo plazo mediante contactos discretos, en coordinaci�n con Estados Unidos".En Turqu�a, por su parte, el sentimiento antiisrael� ha crecido de forma significativa en las �ltimas d�cadas marcadas por la Segunda Intifada, el asalto a la flotilla Mavi Marmara y la situaci�n en Cisjordania y la Franja de Gaza. El presente y futuro de Siria profundizan la brecha entre los dos pa�ses lo que obliga a Estados Unidos a intervenir para que no sea m�s grave de lo que es, una relaci�n rota.