La impresión 3D comenzó a ganar espacio en distintos sectores durante los últimos años, pero un proyecto desarrollado en Córdoba decidió aplicar esa tecnología a un material utilizado desde hace siglos: el barro. El objetivo fue combinar innovación con una técnica constructiva ya conocida.Detrás de la iniciativa está Agustín, quien junto a su socio creó Barrobots. Ambos dedicaron varios años a diseñar y construir una impresora de gran tamaño capaz de levantar viviendas mediante una mezcla especialmente preparada para este sistema.Durante una entrevista al canal de YouTube Crónicas del Cambio (‎⁨@CrónicasdelCambio-DMR⁩) Agustín resumió una de las principales características del proyecto con una frase que refleja el alcance de la tecnología: "Podemos imprimir ductos de aire frío, de aire caliente, una estufa, muebles empotrados, interiores hasta maceteros".Aunque el desarrollo continúa evolucionando, el equipo ya logró imprimir distintos prototipos y sigue trabajando para perfeccionar el sistema. Actualmente también realizan ensayos junto a profesionales para continuar validando el método constructivo.Una impresora diseñada desde ceroLa máquina tiene aproximadamente cuatro metros de altura y fue diseñada íntegramente por los dos integrantes del proyecto. Según relataron, no solo desarrollaron la estructura mecánica, sino también el sistema electrónico y el software que controla cada movimiento durante la impresión.Para imprimir utilizan una mezcla compuesta por arcilla, arena, paja, bosta de caballo, agua y algunos aditivos. Agustín explicó que la arcilla es uno de los materiales más abundantes del planeta y destacó que muchos de esos componentes pueden obtenerse cerca del lugar donde se construye la vivienda.El sistema también permite aprovechar prácticamente todo el material utilizado. Cuando deben abrir una puerta o una ventana, primero imprimen la pared completa y luego realizan el corte correspondiente. Ese barro no se descarta: vuelve a mezclarse con agua y puede utilizarse nuevamente para continuar imprimiendo.Según explicó Agustín, otra de las posibilidades de la impresora es incorporar durante la construcción distintos conductos e instalaciones. De esa manera pueden quedar integrados a la propia estructura sin necesidad de realizar intervenciones posteriores sobre las paredes ya terminadas.El proyecto sigue en desarrolloActualmente Barrobots trabaja junto a arquitectos e ingenieros para continuar realizando pruebas y validar el funcionamiento del sistema. Agustín señaló que todavía quedan distintas etapas por recorrer antes de que esta tecnología pueda aplicarse de manera más amplia.Uno de los datos más llamativos del proyecto es el tiempo de construcción. Según explicó durante la entrevista, un domo como el que están desarrollando requiere alrededor de 100 horas netas de impresión, aunque ese plazo puede modificarse según las condiciones del proceso.Además de las viviendas, el equipo continúa experimentando con nuevas posibilidades para el sistema. La integración de muebles, estufas, maceteros y distintos conductos forma parte de las prestaciones que ya consiguieron desarrollar y que buscan seguir perfeccionando en las próximas etapas.Agustín explicó que el propósito del proyecto es facilitar la construcción con barro mediante el uso de tecnología. Mientras continúan mejorando la impresora y realizando nuevos ensayos, consideran que todavía existe margen para ampliar las aplicaciones del sistema y adaptar los diseños a distintos tipos de construcciones.