La carne procedente de Brasil tiene los días contados en la Unión Europea. A partir del próximo 3 de septiembre entra en vigor la prohibición de la UE de la importación de carne o productos de origen animal procedente de ese país debido a las dudas sobre el uso de antibióticos que Brasil hace sobre el ganado.Este veto a Brasil para vender a los Veintisiete impide, en la práctica, exportar a la UE carne, pollo, huevos y otros productos de origen animal, un comercio que, según datos oficiales de ese país, ronda los 1.800 millones de dólares anuales (unos 1.550 millones de euros).La decisión, tomada el pasado mayo por los Estados miembros de la UE en una votación en el Comité Permanente para Plantas, Animales, Alimentos y Piensos de la Comisión Europea, viene motivada por los intentos de Bruselas por reducir la resistencia a los antibióticos en humanos, que Europa considera como una de las mayores amenazas para la salud pública.En esa votación, Brasil quedó excluida de la lista de países autorizados para vender carne y alimentos de origen animal al bloque, apenas doce días después de la entrada en vigor del acuerdo comercial entre la UE y el Mercosur. Esto produjo un malestar entre las autoridades brasileñas, que desde entonces han asegurado que tomarán "todas las medidas necesarias para revertir esa decisión".Según la normativa de la UE, no está permitido el uso de antibióticos en el ganado para aumentar su crecimiento o rendimiento, ni tampoco se pueden tratar los animales con los antimicrobianos reservados para infecciones humanas.Para Bruselas, "Brasil debe garantizar el cumplimiento de estos requisitos", señaló entonces la portavoz comunitaria de Salud, Eva Hrncirova. "Como siempre recalcamos, la seguridad alimentaria es una prioridad para nosotros, por lo que contamos con una de las normativas más estrictas del mundo en materia de seguridad alimentaria. Según estas normas, el uso de antibióticos para promover el crecimiento o aumentar el rendimiento del ganado está prohibido", enfatizó Hrncirova. "Por el momento no tenemos garantías por parte de Brasil de que estas medidas se apliquen", apuntó la portavoz de la UE.