Un confuso episodio derivó en un escándalo y la intervención de la Justicia en un hospital de Tucumán, luego de que una familia primeriza que esperaba una nena, recibiera un varón.Luego de la denuncia correspondiente y ante la presunción de un cambio de bebés hubo que realizar pruebas de ADN a las cinco madres que habían dado a luz en la misma franja horaria. Además, el Ministerio de Salud provincial decidió separar de sus labores a cuatro de los trabajadores del centro asistencial, quienes participaron de los nacimientos. Un bochorno. El confuso episodio tuvo lugar en el Hospital Regional Doctor Miguel Belascuain, en la localidad de Concepción, en Tucumán el viernes pasado, cuando una joven de 22 años que estaba embarazada se acercó de emergencia junto a su pareja al centro asistencial para dar a luz a Emma. El bebé nació cerca del mediodía, tras practicarle una cesárea a la madre, pero sin mayores problemas de salud para el recién nacido. Tras efectuar los controles correspondientes, el bebé fue entregado a su familia. Los médicos le habían colocado la ropa que los padres habían llevado. Un trajecito color rosa y unos aritos.Pero, al momento de realizar el cambio de pañales, se dieron cuenta de que en realidad no era Emma, era un varón. Se desató un escándalo. Tanto que el caso se derivó rápidamente en una investigación por parte del Ministerio Público Fiscal (MPF) tucumano y también del propio hospital. Indudablemente, el bebé no era Emma. En esa franja horaria habían nacido cinco bebés, por lo que en el transcurso de esta semana debieron realizar pruebas de ADN a cada uno de ellos para poder certificar que no se trataba de un error del hospital.El ministro de Salud de Tucumán, Luis Medina Ruiz tuvo que dar una conferencia de prensa, donde ratificó que hubo un error del hospital al no comprobar el sexo del bebé apenas nacido e indicó que "pudo deberse a la urgencia de realizarle los controles correspondientes por el líquido con meconio con que nació".“Queremos asegurar que se trata del hijo de esta señora. Somos los primeros interesados en que se sepa la verdad”, remarcó el funcionario provincial. Sin embargo, el escándalo ya se había desatado. Inmediatamente se inició la instrucción de un sumario administrativo a fin de deslindar las responsabilidades del personal interviniente en la atención médica. “El sumario se encuentra abocado a recabar los informes técnicos internos pertinentes con la mayor celeridad a fin de esclarecer los hechos investigados y brindar tranquilidad a la familia y a la población de Tucumán”, insistió el ministro de Salud.Osvaldo Jaldo, gobernador de Tucumán, remarcó mediante un comunicado que le dio “instrucciones” a Medina Ruiz para que “se instale en Concepción” y “vea fehacientemente qué fue lo que pasó”.“Vamos a indagar todo lo que sea necesario para llegar al fondo de la cuestión. Puede haber sido un error involuntario, pero con la tecnología que hay hoy y los profesionales que tenemos en la salud pública, el margen de error se achica sustancialmente. Esas cosas no deben ocurrir en la provincia de Tucumán”, concluyó Jaldo.Pruebas de ADN y la confirmación de que no hubo cambio de bebésEn las últimas horas, fuentes de la cartera sanitaria tucumana confirmaron que la prueba de ADN resultó positiva y que el menor es el hijo de la joven que lo recibió. Es decir, el varón entregado es hijo natural de los padres denunciantes.Los estudios que revelaron la identidad de los bebés fueron realizados por el Laboratorio de Genética Forense del Centro Científico Favaloro de Investigaciones Penales del Ministerio Público Fiscal.“Todos los perfiles de los bebés analizados coinciden sus ADN con los de sus respectivas mamás”, confirmaron en el informe. Pero, ¿entonces qué pasó?Según la denuncia realizada por los padres de Emma, hubo tres ecografías consecutivas durante los nueve meses de embarazo que habían confirmado que esperaban una niña. Previo a conocerse el resultado del ADN, desde el ministerio de Salud local informaron que el sumario administrativo iniciado después del episodio continuaba en marcha, según publicó el diario La Gaceta."La investigación busca deslindar las responsabilidades del personal que intervino en la atención médica, de enfermería y en la identificación del binomio madre e hijo", resaltaron desde el ministerio.