El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) reportó el viernes que mantiene más de 20 buques de guerra en el mar Arábigo, los cuales participan en el bloqueo estadounidense contra los puertos de Irán, mientras Washington continúa con la presión económica contra el régimen. Hasta el 21 de agosto, las fuerzas estadounidenses detallaron el desvío de 68 buques mercantes, la inmovilización de tres y dos abordes para asegurar el cumplimiento de las restricciones impuestas contra Teherán.En paralelo, dada la labor del CENTCOM, el secretario de Energía estadounidense Chris Wright afirmó que el pasado martes el Ejército de Estados Unidos facilitó el transporte de más de 15 millones de barriles de petróleo y productos fuera del estrecho de Ormuz, la vía marítima Al sumar los volúmenes movilizados por oleoductos, el total exportado desde la región se aproximó a 20 millones de barriles. El promedio semanal de crudo que cruza el estrecho supera los 8 millones de barriles diarios, según escribió el funcionario en la red social X.PUBLICIDADWright subrayó que, gracias a la Marina de EEUU, el flujo de petróleo por Ormuz se mantiene sin contratiempos, una declaración similar a la del presidente estadounidense Donald Trump, quien aseguró esta semana que la vía marítima se encuentra abierta para todo tipo de transporte.El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habla ante la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) el jueves 23 de julio de 2026, en Washington, mientras el secretario de Energía, Chris Wright, escucha (AP Foto/Alex Brandon)Trump afirmó el viernes que Washington mantiene abiertas todas sus opciones frente al régimen de Irán y descartó que la estrategia de presión económica anunciada esta semana implique renunciar a una eventual intervención militar.Al ser consultado sobre si la denominada “guerra económica” limita la capacidad de acción de la Casa Blanca en Medio Oriente, Trump respondió: “No, en absoluto. Solo significa que estamos a la espera de ver qué pasa”.PUBLICIDADEl mandatario sostuvo que la situación financiera y militar de Irán restringe las posibilidades de Teherán de sostener el conflicto, al señalar que el país enfrenta una inflación del 350 %. Añadió: “No tienen dinero, no tienen Armada, no tienen Fuerza Aérea”.El jefe de Estado también relacionó la presión económica con el control estadounidense sobre el estrecho de Ormuz, una zona estratégica para el comercio mundial. A su vez, destacó que Washington ejerce “control total” de la región, incluyendo sectores terrestres.El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, anunció el jueves que Washington impondrá “las sanciones más duras de la historia” contra Irán y exigió a China que colabore con la nueva ofensiva económica contra Teherán. Bessent anticipó que ofrecerá una rueda de prensa el lunes para detallar las medidas específicas.PUBLICIDADEl portaaviones Abraham Lincoln finalizó momentáneamente sus operaciones en Medio Oriente (Europa Press)En una entrevista con la cadena CNBC, Bessent afirmó: “Es un golpe doble. Tenemos el bloqueo (a Irán) y vamos a tener las sanciones más duras de la historia”. El funcionario sostuvo que la estrategia “va a funcionar en Irán y vamos a hacer colapsar a este régimen”. Además, advirtió: “Es hora de que nuestros aliados y el resto del mundo tomen una decisión”, dirigiendo el mensaje tanto a socios estadounidenses como a terceros países.Las declaraciones de las autoridades estadounidenses se producen un día después de que el presidente Donald Trump advirtiera sobre posibles consecuencias económicas para cualquier país que proporcione “cualquier tipo de salvavidas a Irán”. En un mensaje difundido en su red Truth Social, Trump calificó la estrategia como una “operación económica aplastante”, mientras la guerra iniciada por Estados Unidos junto a Israel se acerca a los seis meses.PUBLICIDADConsultado sobre la posibilidad de sancionar a China por comerciar con Irán, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, evitó dar detalles y afirmó que “muchas conversaciones es mejor tenerlas en privado”. Bessent remarcó que Beijing depende del Golfo Pérsico para la mitad de su energía y que le convendría “sumarse al plan” para lograr la reapertura del estrecho de Ormuz y una reducción en los precios del petróleo.