En un vídeo publicado en redes sociales, un joven señala el Palau de la Generalitat de Catalunya y el del ayuntamiento de Barcelona. Está en la plaza Sant Jaume y acusa a las dos instituciones de haber provocado la "destrucción" tanto de la comunidad autónoma como de la ciudad. En este mismo lugar se reúne este sábado el grupo europeo que, según el joven catalán, tiene la solución. "Buscan la subversión de políticas migratorias masivas que están acabando con el modo de vida europeo", afirma una chica en el mismo vídeo publicado en redes sociales. El grupo al que hace referencia es el movimiento de extrema derecha Save Europe Act, que hará este fin de semana su primera parada en España dentro de la gira European Shield Tour. En su programa, defienden la "remigración" y cuestionan las políticas migratorias aprobadas en Bruselas. Cuatro días después, el movimiento trasladará la movilización a Madrid. "Desplegaremos una pancarta gigante de 20 metros por 20 metros que ha pasado por Bruselas, Utrecht, Lyon y Lille. Ahora nos toca a nosotros desplegarla pidiendo la remigración", continúa el joven en el vídeo de Instagram. Este término, nombrado en varias ocasiones en el vídeo, ha sido casi un tabú durante años. Precisamente la persona detrás del movimiento que estará este sábado en la plaza Sant Jaume, el ultraderechista austriaco Martin Sellner, es uno de los grandes abanderados de la remigración. Bajo esta idea, defiende la expulsión de millones de migrantes considerados étnicamente "no aptos" de Europa. TE PUEDE INTERESAR La 'remigración' irrumpió por primera vez de forma abierta en el debate político en enero de 2024, cuando una investigación del medio alemán Correctiv reveló que miembros del partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) habían asistido a una reunión secreta en Potsdam donde Sellner presentó su plan detallado de remigración. La filtración del encuentro desató una ola de indignación social, con decenas de miles de personas manifestándose en las calles del país contra la AfD. Pero la indignación, poco a poco, acabó diluyéndose. Alice Weidel, la líder de la formación alemana, acabó coreando el término en sus mítines y Sellner lo ha convertido en uno de los conceptos centrales de la derecha radical europea. TE PUEDE INTERESAR Opinión Save Europe Act lo ha llevado al centro del debate en momentos específicos como la crisis migratoria en Ceuta. La iniciativa ha utilizado la entrada de unas 60.000 personas desde Marruecos hacia el enclave español como una prueba de lo que describen como una amenaza contra la identidad europea. En redes sociales, la campaña ha compartido imágenes de las llegadas masivas para argumentar que Europa sufre una "invasión migratoria" y que la crisis confirmaría la necesidad de aplicar políticas de remigración. El propio Martin Sellner viajó en agosto a la comunidad autónoma junto con otros influencers y activistas de extrema derecha y alertó contra el "reemplazo étnico" supuestamente en marcha. Elon Musk, días después del inicio de la crisis, compartió un video de la otra gran impulsora de la iniciativa, la neerlandesa Eva Vlaardingerbroek, reclamando el apoyo a Save European Act como una respuesta a una "invasión" que deseaba, según afirmó, el presidente del gobierno Pedro Sánchez. La influencia MAGA Durante la crisis de Ceuta, varios analistas alertaron que la imagen de la llegada de 60.000 personas podría recordar a muchos europeos la de la crisis migratoria de 2015. El temor a que la situación se descontrole es precisamente el relato que utilizan algunos partidos políticos vinculados con la extrema derecha o movimientos como Save Europe Act en sus campañas. "El problema radica en la evidente falta de control. Eso resonará entre el electorado principal de los partidos populistas", afirmó Sunder Katwala, director de British Future, un instituto londinense especializado en integración e identidad, a The New York Times. La crisis ha llegado en el momento preciso en el que la idea de remigración ha dejado de ser un concepto demasiado tóxico como para mencionarlo. En Europa, se ha convertido en el lema de movimientos de jóvenes e influencers y algunos analistas creen que la influencia del movimiento MAGA en Estados Unidos tiene mucho que ver en este cambio. "Son cosas que jamás pensé que vería en mi vida. Me desconcierta y me sorprende la rapidez con la que estas cosas se han vuelto posibles de decir y de hacer [en Estados Unidos]... y creo que es una advertencia para Europa. Esto está llegando aquí", dijo Bernhard Weidinger, investigador sobre extremismo radicado en Austria, a Financial Times. El propio Martin Sellner explicó al mismo medio que en Europa estamos viviendo lo que empezó a pasar en Estados Unidos el año pasado. "En los últimos 18 meses ha ocurrido, sin duda, una normalización del término, al 100%", dijo. TE PUEDE INTERESAR En mayo, Sellner se hizo eco de una publicación de la Casa Blanca en la red social X, en la que Donald Trump aparecía en un atril. Debajo, las palabras "migración y reemplazo" estaban tachadas y, en su lugar, se leía: Remigración. "Que el presidente haya dicho esto ha sido todo un avance. Esta imagen podría haber sido un gráfico identitario", dijo Sellner. "Que el hombre más poderoso del mundo empiece a hablar de remigración es, sin duda, una victoria. Sus efectos perdurarán incluso después de la presidencia de Trump", añadió al periódico británico. Ese mismo mes, Greg Bovino, el "comandante general" de la Patrulla Fronteriza de los Estados Unidos que había sido sustituido meses antes, caminaba hacia un escenario en Figueira da Foz, una tranquila localidad costera portuguesa al sur de Oporto. Mientras la multitud coreaba "¡USA, USA!", Bovino se preparaba para su discurso en la 'Cumbre de la Remigración', la misma en la que Martin Sellner y su equipo presentarían la iniciativa Save Europe Act. Las palabras de Bovino fueron contundentes y no dudó en afirmar que la remigración era un tema crucial dentro de la política actual. "Te propongo un trato, Europa. Si logramos que la remigración se ponga en marcha a toda velocidad en Europa, sacaré mi gabardina y la usaré en suelo europeo". Con declaraciones como la de Bovino, el embajador de la palabra "remigración" no tiene que esforzarse mucho para que esté en el centro del debate en Europa. "Ya está sucediendo. Realmente no creo que tenga que hacer nada más. La cosa está en marcha", aseveró Sellner. Además del ultraderechista austriaco, Eva Vlaardingerbroek es la otra cara dentro de la campaña transnacional. Joven, rubia, de ojos azules, exmilitante del partido ultraderechista Foro por la Democracia, así como influyente activista en las redes y en congresos de la derecha radical internacional, se ha convertido en una gran inspiración dentro de algunos movimientos de jóvenes que han retomado el carácter de la raza como base de sus discursos antimigratorios. TE PUEDE INTERESAR En este sentido, el Centro de Documentación de la Resistencia Austriaca (DÖW) elaboró recientemente un informe sobre el extremismo de derecha que concluyó que elementos estéticos de las décadas de 1980 y 1990, como las cabezas rapadas, las botas militares y las cazadoras bomber, vuelven a observarse entre una joven generación de neonazis dispuestos a ejercer la violencia. Bernhard Weidinger, investigador especializado en extremismo y director del informe, observó que, si bien aún no se trata de un fenómeno masivo, "este desarrollo, dada la propensión a la violencia en este entorno, debe tomarse en serio". "En tiempos de creciente normalización de las ideas extremistas de derecha, algunos parecen sentirse con la libertad de no esperar la ansiada convulsión política, sino de imponer una supuesta voluntad mayoritaria de inmediato, literalmente por iniciativa propia", afirmó Weidinger. Organizaciones como Save Europe Act pretenden responder al descontento de los jóvenes. En España, el movimiento llega con el lema "Europa unida contra la UE" y ha contado con el apoyo de Vox (aunque no ha confirmado su asistencia al evento de Barcelona o Madrid) y con la organización de jóvenes catalanes de Reconquista España. La Comisión Europea, por su parte, ha negado la condición de iniciativa ciudadana oficial que buscaba Martin Sellner por ir en contra de los valores del bloque y perseguir una "discriminación basada en la raza y el origen étnico". El movimiento asegura haber recogido ya cerca de 700.000 firmas, unas 45.000 en España, aunque estas adhesiones se recogen a través de su propia plataforma y no tienen la condición de firmas de una iniciativa ciudadana oficial de la UE.