Se llama Natalie Harp, tiene 35 años y se ha convertido en la inesperada protagonista del debate político en Estados Unidos desde que un senador demócrata con bastante mala idea hiciera notar al público que acompaña a Donald Trump a todas partes. Aunque su figura esbelta y rubia sale con frecuencia en las imágenes de los reporteros que siguen todos los movimientos de Trump, había permanecido hasta ahora en un segundo plano y con escasa relevancia pública fuera del círculo MAGA. Pero esta semana el senador demócrata por Georgia Jon Ossoff, uno de los más ácidos críticos del presidente, la colocó en el disparadero al hacerse eco de que Harp había sido una de las pocas personas que el Servicio Secreto sacó con él del Air Force One en un camión de "catering" ante las informaciones de una posible amenaza iraní poco antes de despegar del aeropuerto de Ankara tras una cumbre de la OTAN. Mientras miembros clave de su gabinete permanecieron en el avión habitual, la seguridad del presidente se lo llevó a él y a Harp al avión militar en el que finalmente voló como medida de seguridad. Ossoff criticó "el viaje" de Trump "con Natalie en su aparentemente indefenso palacio volante donado por el emir de Catar", en alusión al polémico avión donado por este al presidente. TE PUEDE INTERESAR Sus comentarios levantaron ampollas de inmediato en la Casa Blanca, que ha dado muestras de no querer siquiera hablar del tema; reaccionó agriamente cuando la reportera de la CNN Kristen Holmes preguntó en una rueda de prensa por el cometido de Harp en el equipo del presidente. "Algún día, tus hijos se encontrarán con tu asquerosa e inhumana pregunta", le dijeron a Holmes desde la cuenta de X de la Casa Blanca. "Sentirán náuseas y vergüenza de tener una madre tan insensible y vengativa", añadió la cuenta oficial. Los comentarios de Ossoff y la airada reacción de la Casa Blanca han puesto el foco sobre Harp. El historial de su jefe, un hombre condenado en la vía civil por agredir sexualmente a una periodista y en la penal por ocultar sus pagos a una actriz porno que dijo haberse acostado con él, ha alimentado las especulaciones sobre el papel de esta rubia californiana en el círculo del poder presidencial. TE PUEDE INTERESAR ¿Quién es Natalie Harp y cuánto influye en el presidente? Nacida en una familia cristiana y conservadora en California, Natalie admira a Trump casi hasta la veneración, algo que facilita mucho el ascenso en el entorno de un dirigente que valora sobre todo la adulación y la adhesión incondicional. "Eres todo lo que importa para mí", le escribió en una nota personal al presidente en 2024, según informó el New York Times. Aunque oficialmente ostenta un puesto de segunda categoría como asistente ejecutiva en el organigrama presidencial, fuentes de la Casa Blanca citadas en los medios estadounidenses la describen como alguien que decide quién y cuándo tiene acceso al presidente y como un "manto de consuelo" para él. TE PUEDE INTERESAR Ganó notoriedad entre el círculo del presidente porque va a todas partes con una impresora, en la que imprime artículos de prensa, comentarios o publicaciones en redes que facilita a Trump, que prefiere leer en papel. Apodada como la "impresora humana", su control sobre la información (o desinformación) que consume el presidente ha causado preocupación entre observadores externos. El origen de su adoración por Trump se debe a la ley para facilitar el acceso a los tratamientos médicos experimentales impulsada por este en su primer mandato. Harp, según ha contado, sufría un cáncer de huesos para el que había agotado los tratamientos convencionales y se encontraba con la negativa de los proveedores médicos a facilitarle tratamientos aún en pruebas. Según ella, la ley de Trump le permitió obtenerlos y de esta manera salvar la vida. Su historia pronto la hizo popular en el movimiento MAGA y entre los trumpistas más devotos. En 2020 habló de ella en la Convención Nacional Republicana: "Cuando las quimioterapias que había en el mercado no dieron resultado conmigo, nadie me quiso en sus ensayos clínicos". TE PUEDE INTERESAR "No me dieron el derecho a intentarlo con los tratamientos experimentales. Señor presidente, usted lo hizo y sin usted hubiera muerto esperando", le dijo a un Trump visiblemente deleitado con su exposición. "Brilla en la pantalla de televisión como poca gente que yo haya visto", dijo él después del evento. Poco después, Harp era incluida en el comité asesor de la candidatura de Trump a la reelección. Tras la derrota de Trump frente a Biden en 2020, Harp encontró acomodo como presentadora en la cadena conservadora One America News, desde donde propaló la mentira de que a Trump le robaron la elección. Y cuando su hombre logró regresar a la Casa Blanca en 2024, ella lo hizo con él. "Siempre está ahí, literalmente siempre", dijo de ella una fuente cercana a la Casa Blanca citada por la BBC. TE PUEDE INTERESAR Según dijo su hermano Preston en una entrevista con la CNN, llegar a la Casa Blanca de Trump era para ella "un sueño hecho realidad". Siempre había estado fascinada por el poder presidencial en Estados Unidos y ya de niña había escrito cartas a anteriores mandatarios, como George W. Bush, al que dirigió una durante la guerra de Irak. Pero con Trump parece ser diferente. "Trump es como todo lo que mi madre nos enseñó a respetar, así que creo que de ahí viene su fascinación por él", dijo su hermano. "Es su mayor admiradora", añadió. Y qué le da Harp al presidente. "Tiene buena apariencia, tiene una buena personalidad. Ella cree que él salvó su vida, así que alguien que vive con esa gratitud debe hacer que uno se sienta muy bien", indicó Preston. Un protagonismo no deseado Los comentarios de Ossoff centrando la atención en ella no solo han alimentado el morbo sobre la influencia que ejerce sobre Trump y los detalles de su relación con él. También han provocado polémica sobre los límites de la batalla política en Estados Unidos, que lleva años enfangada. La proximidad de las elecciones legislativas de noviembre, previsiblemente, no ayudará a rebajar el tono. TE PUEDE INTERESAR Algunas voces de la izquierda han cuestionado los comentarios de Ossoff sobre una mujer joven, pero él se ha reafirmado: "Ha sido increíble ver cómo la Casa Blanca se venía abajo por esto toda esta semana", dijo el jueves. Cuando le preguntaron si estaba buscando provocar a Trump apuntando a su joven colaboradora, respondió: "Intento asegurarme de que la gente de Georgia sabe la verdad sobre esta administración. Y parece que en la Casa Blanca, la verdad duele". TE PUEDE INTERESAR Desde la derecha, Scott Jennings, un comentarista que suena como posible nuevo secretario de Prensa de Trump, no dudó en calificar a Ossoff como "un cobarde asqueroso" y lo acusó de sexismo por sus comentarios sobre Harp. Pero no faltan, sobre todo entre las bases demócratas, quienes aplauden que Ossoff ha sabido hacer lo que otros más remilgados no lograron antes: darle a Trump una dosis de su propia medicina.