La inteligencia artificial transformó la manera en que los políticos pueden ser representados en redes sociales y abrió un desafío para los organismos electorales: distinguir entre una imagen real, una manipulación digital y un avatar completamente artificial. El caso de Jair Bolsonaro en Brasil volvió a poner el tema en el centro de la discusión. Eleonora Gosman explicó en +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, que una deepfake reprodujo la figura del expresidente brasileño mientras se encontraba detenido. “A través de inteligencia artificial, lo que hicieron fue reproducir la figura de Bolsonaro”, señaló. La controversia surgió porque Bolsonaro tiene prohibido emitir discursos desde su prisión. Deepfakes, avatares y el desafío electoral Según Gosman, la defensa de que se trataba de una creación digital no necesariamente resuelve el problema. “La excusa fue: bueno, pero esto fue una deepfake”, relató. Y, sobre la supuesta falta de autorización del expresidente, fue contundente: “Yo creo que sí lo autorizó”.

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