NoticiaLos dos jóvenes se sometieron a la justicia en el corregimiento de Llorente, en medio de operaciones de la Fuerza de Tarea Hércules en Nariño.Los dos sometidos. Foto: CortesíaSUBEDITOR DE JUSTICA21.08.2026 15:40 Actualizado: 21.08.2026 15:40
Dos jóvenes señalados de pertenecer a la estructura Ariel Aldana, de la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano, dejaron las armas y se sometieron a la justicia en el corregimiento de Llorente, en Tumaco. El movimiento se produjo durante operaciones militares desplegadas en Nariño y permitió sacar de circulación seis armas y más de 1.400 cartuchos que estaban en poder de esa organización.El procedimiento estuvo a cargo de soldados del Batallón de Selva N.º 53, unidad adscrita a la Fuerza de Tarea Hércules, que mantiene operaciones en esta zona del departamento para ubicar integrantes, armamento y corredores utilizados por los grupos armados que tienen presencia en el Pacífico nariñense.La información conocida por inteligencia militar llevó hasta los dos jóvenes que, según el Ejército, presuntamente hacían parte de la estructura Ariel Aldana. Finalmente, ambos decidieron presentarse ante las tropas y entregar el material que tenían en su poder.Parte de las armas entregadas. Foto:CortesíaEl inventario permite dimensionar el componente armado que acompañó el sometimiento. Los jóvenes entregaron voluntariamente tres fusiles calibre 5,56 milímetros y tres pistolas calibre 9 milímetros. A ese material se sumaron 12 proveedores para fusil, tres para pistola, 1.392 cartuchos calibre 5,56 milímetros y otros 33 calibre 9 milímetros.En total, son 1.425 cartuchos y seis armas que dejan de estar disponibles para una estructura que opera en una zona donde confluyen corredores rurales, vías que conectan con Tumaco y territorios que durante años han sido escenario de disputas entre organizaciones armadas. La entrega, por tanto, no se limita al sometimiento de dos presuntos integrantes: también reduce parte del material que podía ser empleado por el grupo en sus acciones.La unidad esta conformada por tres batallones de Despliegue Rápido. Foto:CortesíaLlorente ocupa un punto recurrente dentro del mapa de seguridad de Tumaco. Allí, la Fuerza Pública ha concentrado operaciones contra organizaciones que se desplazan entre zonas rurales y corredores utilizados para sostener sus estructuras. En ese escenario se produjo la decisión de los dos jóvenes de abandonar el grupo y acogerse a la justicia.El caso también expone otro frente de las operaciones contra estas organizaciones: la búsqueda de sometimientos individuales mientras continúa la presión militar sobre sus estructuras. La estrategia combina acciones para localizar armamento y unidades en terreno con mensajes dirigidos a quienes permanecen en las filas para que abandonen las organizaciones y se presenten ante las autoridades.Redacción Justicia Justicia@eltiempo.comMás noticias de Justicia: Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.






