El Centro Nacional de Memoria Histórica, la entidad que investiga y atesora la producción académica sobre el conflicto armado en Colombia, será dirigido en el Gobierno de Abelardo de la Espriella por el periodista y abogado Dmar Córdoba Salamanca. El funcionario ya presentó su declaración de conflicto de intereses para asumir el cargo, según ha confirmado EL PAÍS. El abogado y periodista ha hecho parte por dos décadas del programa radial La Hora de la Verdad del exministro Fernando Londoño Hoyos, un espacio bandera de la línea más dura de la derecha. El nuevo director, quien ha hecho parte del equipo de trabajo legislativo de la hoy ministra de Cultura Paola Holguín, ha sido un crítico férreo del Acuerdo de Paz con las FARC y un defensor de la llamada batalla cultural contra la izquierda. Córdoba Salamanca tiene formación como locutor y periodista digital, es abogado de la Universidad Católica de Colombia y máster en derecho constitucional de la Universidad Sergio Arboleda. En el centro de memoria llegará a reemplazar a María Gaitán, nieta del caudillo liberal asesinado Jorge Eliécer Gaitán y quien dirigió la entidad durante todo el Gobierno de Gustavo Petro. La institución se encarga de la investigación sobre más de seis décadas de conflicto armado en Colombia, ha emitido decenas de informes que son referente sobre el tema y está a cargo del Museo de la Memoria de Colombia, pendiente por ponerse en marcha después de años de retrasos. El nuevo director del centro de memoria ha defendido antes posturas negacionistas del conflicto armado colombiano. En publicaciones hechas en su cuenta de X, ha asegurado que se trata de una narrativa: “La narrativa del conflicto armado sirvió para presentar a estas guerrillas como fuerzas beligerantes”, escribió en marzo del año pasado. Cuando la Comisión de la Verdad emanada del Acuerdo de Paz con las FARC presentó su informe final, en 2022, Córdoba promovió una comisión paralela, enfocada en las víctimas que pertenecían a las fuerzas militares y a otras víctimas de crímenes solamente cometidos por las FARC. Defendía que buscaba “conocer la verdad de lo que llamaron conflicto armado en Colombia”. Incluso, dijo que los recursos estatales que se invertían en la Comisión de la Verdad para investigar el conflicto debían ir en cambio a financiar hospitales y escuelas. Defiende igualmente que las vulneraciones de derechos humanos cometidas por los militares en el marco del conflicto son “una narrativa”.FARC y ELN no son grupos políticos, son grupos terroristas. Por:D’mar Córdoba SEl concepto de conflicto armado en Colombia ha sido utilizado estratégicamente para otorgar legitimidad política a grupos como las FARC y el ELN, pese a que sus acciones han estado marcadas por el…— D´Mar Córdoba (@dmarcordoba) March 9, 2025