Samsung Electronics devolverá entre 90 y 110 billones de wones (entre 55.600 y 68.400 millones de euros) a sus accionistas este año a través de dividendos y programas de recompra de acciones, según anunció la compañía este viernes. La cifra dependerá del rendimiento del negocio, las necesidades de inversión y el flujo de caja operativo.El volumen anunciado representa la mayor retribución al accionista aprobada por una empresa surcoreana y es aproximadamente cinco veces superior al reparto de 20,3 billones de wones (12.600 millones de euros) registrado en 2020, el anterior récord de la corporación.Dentro de este esquema, Samsung recomprará 15 billones de wones (9.300 millones de euros) en acciones propias entre el próximo lunes y el 21 de noviembre. El consejo de administración destinará estas acciones a incentivos y compensaciones para empleados. Asimismo, la empresa abonará cerca de 30 billones de wones (18.600 millones de euros) en dividendos en efectivo durante el tercer trimestre.La decisión sobre los repartos del cuarto trimestre se tomará en la reunión del consejo prevista para enero de 2027, una vez confirmados los resultados financieros de 2026. Las alternativas en evaluación incluyen dividendos en efectivo, nuevas recompras y la amortización de acciones.“Este nivel récord de retorno para los accionistas tiene como objetivo garantizar que los beneficios del crecimiento de la empresa se entreguen a los accionistas de forma tangible”, declaró Samsung en su comunicado oficial. La empresa añadió que busca un equilibrio entre las distribuciones directas y las necesidades de reinversión para mantener su ritmo de crecimiento.La medida se encuadra en la política trienal de retribución 2024-2026, que compromete el reparto del 50% del flujo de caja libre a los accionistas. Entre 2024 y 2025, la compañía abonó 19,6 billones de wones (12.200 millones de euros) en dividendos ordinarios, equivalentes a 9,8 billones de wones (6.100 millones de euros) anuales.En 2025, Samsung sumó un dividendo extraordinario de 1,3 billones de wones (810 millones de euros) y ejecutó recompras con cancelación de títulos por 8,4 billones de wones (5.200 millones de euros). Con la aportación prevista para 2026, la retribución acumulada del periodo trienal alcanzará entre 120 y 140 billones de wones (entre 74.500 y 87.000 millones de euros).El anuncio sigue a la decisión tomada esta semana por SK Hynix, que aprobó una recompra de acciones por 40 billones de wones (24.800 millones de euros) para redistribuir más de la mitad de su flujo de caja libre generado entre 2025 y 2027.Ambos fabricantes de memorias han registrado incrementos de ingresos derivados de la construcción de centros de datos de IA. El beneficio operativo de Samsung en el primer semestre se multiplicó por doce en tasa interanual, superando los 100.000 millones de dólares (85.600 millones de euros). El beneficio operativo de SK Hynix se quintuplicó en el mismo periodo hasta ubicarse en torno a los 70.000 millones de dólares (59.900 millones de euros). Los analistas prevén que el beneficio operativo conjunto de ambas empresas supere los 400.000 millones de dólares (342.300 millones de euros) al cierre del año.La asignación de capacidad hacia chips de memoria de alto ancho de banda (HBM) ha reducido la oferta disponible de semiconductores convencionales para la electrónica de consumo, impulsando los precios de los chips en el mercado global.Pese al aumento de beneficios, las cotizaciones han mostrado volatilidad ante las dudas de los inversores sobre el ciclo de demanda de la industria. Las acciones de Samsung han retrocedido un 22% desde sus máximos de junio, mientras que las de SK Hynix cayeron un 41% en el mismo intervalo.El director financiero de Samsung, Park Soon-cheol, afirmó durante la presentación de resultados del mes pasado que la empresa buscaría “encontrar el equilibrio óptimo entre maximizar el valor para el accionista y la reinversión para el crecimiento futuro”.Por su parte, los analistas de JPMorgan estiman que SK Hynix anunciará repartos adicionales a sus accionistas de al menos 130.000 millones de dólares (111.200 millones de euros). La entidad indicó que estas medidas reflejan capacidad financiera para respaldar el valor bursátil de las empresas al tiempo que aumentan el gasto de capital en infraestructura de IA.