“Todas las cosas que prometí en campaña las cumplí a mitad de mandato”, aseguró Javier Milei durante su discurso frente a empresarios en el Hotel Alvear en el Council of Americas. Aunque el éxito de algunas de esas consignas -en su mayoría económicas- es discutible en varios casos, hubo una que el Presidente omitió. “Voy a mudarme a Olivos y voy a instalarme ahí así trabajo desde que me despierto hasta que me voy a dormir”, declaró 20 días antes de asumir. El mandatario adelantó entonces que no gobernaría desde la Casa Rosada. En lo que va de agosto, cumplió a rajatabla: no visitó ni una vez su despacho en Balcarce 50.La última actividad del jefe de Estado en la Casa de Gobierno fue el viernes 31 de julio, cuando recibió las cartas credenciales de los embajadores de Alemania, Corea del Sur y de la Santa Sede, en el Salón Blanco.En ese mismo lugar había grabado, un día antes, la cadena nacional en la que anunció el envío del proyecto para modificar la Carta Orgánica del Banco Central. En un alto de ese fin de semana grabó una entrevista con Luis Majul -para clausurar un raid mediático con un objetivo claro- y nunca más volvió a la sede del Ejecutivo.No es la primera vez que Milei pasa semanas sin pisar la Casa Rosada, pero nunca antes su ausencia se había extendido tanto tiempo. En los veranos que lleva al frente del Ejecutivo pasó jornadas sin ir a su despacho, pero la situación no es la misma. El Presidente, que esta tarde volverá a hablar en la Bolsa de Comercio de Rosario, reapareció el lunes -en el acto para homenajear a San Martín- tras 10 días sin agenda pública en los que la medios y opositores dejaron correr versiones sobre su estado de salud, acrecentados por la entrevista que dio en Colombia antes de regresar al país.La falta de actividad presidencial en Balcarce 50 coincide con las restricciones que obligan a los periodistas acreditados a permanecer en la sala de prensa sin poder acceder a pasillos comunes, como el Patio de Las Palmeras, donde históricamente estuvieron habilitados.Las frecuencia con la que el Presidente visita la Casa Rosada fueron cambiando igual que la dinámica y el elenco de funcionarios. En enero de 2024, en unas de sus primeras conferencias de prensa, el flamante vocero Manuel Adorni consignó que Milei asistiría a la Rosada los martes y jueves para encabezar dos reuniones de gabinete semanales.El Presidente hace rato que no encabeza una reunión con todos sus ministros. La última fue el 9 de Julio después del Te Deum.La mesa política se reúne con periodicidad los martes, pero es una instancia en la que el mandatario no participa. La hermana del Presidente es quien toma las decisiones en esa materia, como se sinceró, ante la pregunta de Clarín, el ministro de Economía Luis Caputo.La actividad pública en Olivos, donde solía recibir a dirigentes políticos y empresarios, también es menguante. Como publicó Mdz, en base a los registros de ingresos a la residencia presidencial, durante los primeros seis meses de 2026, el funcionario con mayor presencia en la residencia oficial fue el canciller Pablo Quirno, que registró diez visitas. En segundo lugar quedó Adorni, entonces jefe de Gabinete, quien acumuló nueve ingresos antes de dejar el cargo en medio de las tensiones que precedieron su salida del Gobierno.Más atrás aparece el ministro de Economía, Luis Caputo, con cinco asistencias, seguido por Diego Santilli, que sumó cuatro entre su paso por el Ministerio del Interior y su posterior desembarco en la Jefatura de Gabinete. Con dos visitas cada uno se ubicaron el ex ministro de Justicia Mariano Cúneo Libarona, la titular de Capital Humano Sandra Pettovello, el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger y Juan Bautista Mahiques, quien sucedió a Cúneo Libarona al frente de Justicia.El listado se completa con un único ingreso por funcionario: el ministro de Defensa Carlos Presti, la ministra de Seguridad Nacional Alejandra Monteoliva, el ministro de Salud Mario Lugones, la secretaria Legal y Técnica María Ibarzábal Murphy, el presidente del Banco Central Santiago Bausili, el titular de YPF Horacio Marín y el vocero presidencial Adrián Ravier.Milei no solo aparece menos. También redujo al máximo su participación en redes sociales, donde sigue siendo hiperactivo, se redujo. Como publicó Clarín, el Presidente disminuyó su actividad en X casi un 50 por ciento desde junio y dedica un promedio de una hora y media por día a tuitear, lejos de 2.50 de las 24 horas que pasaba en la red durante el primer trimestre del año, según el registro que mide su actividad en esa red social https://milei.nulo.lol/.Treinta y dos meses después de asumir y mientras prepara su viaje número 18 a los Estados Unidos, el Presidente todavía no estuvo en nueve de las 24 provincias. No estuvo en Misiones, Formosa, Chaco, Santiago del Estero, Salta, Jujuy, La Rioja, San Luis, La Pampa, Entre Ríos, Chubut y Catamarca, que prevé visitar próximamente, según confirmó el gobernador Raúl Jalil.