NoticiaPolicía y Fiscalía ocuparon 32 bienes en Bogotá, Meta y Putumayo que estarían relacionados con Carlos Alberto Fernández Vargas y su entorno familiar.Uno de los edificios con la medida. Foto: CortesíaSUBEDITOR DE JUSTICA21.08.2026 09:18 Actualizado: 21.08.2026 09:18
La ruta del dinero que las autoridades atribuyen a Carlos Alberto Fernández Vargas, alias Mil Caras, llevó a investigadores de la Policía y la Fiscalía hasta apartamentos, casas, lotes, vehículos, sociedades y establecimientos comerciales ubicados en tres zonas del país. El resultado fue la ocupación con fines de extinción de dominio de 32 bienes cuyo valor comercial supera los 64.175 millones de pesos.La operación, adelantada por la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijín), en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, se desplegó en Bogotá, Villavicencio (Meta) y Puerto Asís (Putumayo). Sobre las propiedades fueron impuestas medidas cautelares de embargo, secuestro y suspensión del poder dispositivo, como parte de una investigación que busca establecer el destino que habría tenido el dinero obtenido mediante el tráfico internacional de cocaína.El inventario permite dimensionar el patrimonio que quedó bajo la lupa de los investigadores: dos apartamentos, siete vehículos, dos casas, dos locales, tres sociedades, seis establecimientos de comercio, cinco lotes, dos parqueaderos y tres títulos valores. En conjunto, las autoridades calcularon su valor comercial en 64.175.629.335 pesos.El interior de una de las propiedades ocupadas. Foto:CortesíaDetrás de esos activos aparece el nombre de alias Mil Caras, señalado por los investigadores de haber construido una estructura para mover y administrar los recursos provenientes del narcotráfico. Parte de los bienes, según la información conocida durante el proceso, estaban relacionados con integrantes de su núcleo familiar, a quienes las autoridades identifican como presuntos testaferros y administradores de esos recursos.La investigación patrimonial es una nueva línea dentro de un expediente que comenzó a tomar forma fuera de Colombia. Fernández Vargas habría participado en el envío de cargamentos de estupefacientes hacia el Reino de los Países Bajos utilizando contenedores marítimos como método de transporte y ocultamiento. Los movimientos detectados alrededor de esas operaciones llevaron posteriormente a revisar el patrimonio asociado con él y su entorno.Un episodio ocurrido el 24 de marzo de 2021 terminó por abrir otra ventana sobre sus actividades. Ese día, Fernández Vargas fue capturado en Ulvenhout, Países Bajos, por posesión de documentos de viaje falsificados. Durante el procedimiento, las autoridades neerlandesas le incautaron dos teléfonos celulares.Policias en uno de los bienes. Foto:CortesíaEl contenido de esos equipos pasó a convertirse en una pieza del expediente. Los investigadores encontraron fotografías relacionadas con un sello que, según las autoridades, era utilizado para identificar bloques de cocaína. Pero la revisión de los dispositivos también permitió acceder a otro componente de las comunicaciones que posteriormente sería utilizado para rastrear la operación.En los celulares fue encontrada Wickr, una aplicación de mensajería cifrada. Allí aparecieron conversaciones relacionadas, de acuerdo con la investigación, con infraestructura y equipos destinados a la producción de estupefacientes. Esa información permitió a la Policía de los Países Bajos seguir nuevas pistas sobre la red.Una de las estaciones de servicios ocupadas. Foto:CortesíaEl rastreo condujo ese mismo año hasta un contenedor de almacenamiento. En su interior fueron encontradas cajas de cartón que contenían 101 bloques de cocaína, con un peso neto de 101,2 kilogramos. En el lugar también había bolsas con una sustancia negra identificadas con la inscripción “Petroleum Coke”.El contenido de esas bolsas llevó a otro hallazgo. Las autoridades establecieron que almacenaban 204,59 kilogramos de sal de cocaína, un elemento que pasó a integrar el material utilizado dentro del proceso seguido contra Fernández Vargas en territorio europeo.Con los elementos recopilados, alias Mil Caras terminó extraditado y procesado ante las autoridades judiciales del Reino de los Países Bajos entre 2022 y 2024. El señalamiento se concentró en su presunta participación en la coordinación de envíos de sustancias estupefacientes hacia ese país. LEA TAMBIÉN Mientras el proceso penal avanzaba en Europa, en Colombia los investigadores siguieron una línea distinta: reconstruir el patrimonio que podría estar relacionado con las ganancias obtenidas de esas actividades. Ese trabajo puso el foco no solo sobre Fernández Vargas, sino sobre las personas de su entorno que habrían participado en la administración o figuración de los activos.La ocupación ejecutada este 21 de agosto apunta precisamente a ese componente financiero. A diferencia de una operación concentrada en incautar cargamentos de droga o realizar capturas, el procedimiento busca sacar del control de los investigados aquellos bienes sobre los cuales existen elementos para considerar que pudieron ser adquiridos, administrados o utilizados con recursos vinculados a actividades ilícitas.Redacción JusticiaJusticia@eltiempo.com Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.







