Editora Ejecutiva de revista Weekend y su web, Editora General de Vivo.Perfil.com y de Lunateen.perfil.com. Columnista de espectáculos en Perfil.com y Reperfilar. Especializada en turismo y servicios al turista, gastronomía y lifestyle, series y TV paga, teatro y recitales, tendencias del mundo joven. TW e IG. @pato_daniele

Los sábados a las 18, la sala Raúl González Tuñón del Centro Cultural de la Cooperación (Av. Corrientes 1543, CABA). se transforma en un viaje a la infancia desde una óptica nostálgica y muy cálida. Quedan sólo dos funciones por el momento para Cuando Dejé de Volar, la obra de Pablo Golero con música original de Fernando Nazar. Con un texto emotivo que cala hondo, sobre todo en los mayores (aunque la propuesta se presenta también como para adolescentes) porque remite a una infancia lúdica en la que la imaginación era el principal motor del juego. El punto de partida es el regreso de Jerónimo a la casa de su infancia y su reencuentro con la habitación tal como la dejó: un universo de fantasías y juegos que lo acompañaron cuando era niño. Entre objetos, canciones y viejos compañeros, aparece con su versión infantil, su amigo imaginario Darío y hasta con el perro de la niñez, el inolvidable Francisco. Salvo el niño, que está interpretado por un actor, los otros personajes aparecen en forma de títeres de gran realismo, lo que potencia el relato hasta hacerlo tangible.