Asier VeraActualizado Mi�rcoles,

agosto

22:41Varias personas practican surf en la paradis�aca playa de El Tunco, mientras las terrazas frente al mar est�n abarrotadas de turistas tomando un c�ctel y disfrutando de la puesta de sol al ritmo de m�sica electr�nica. En Concepci�n de Ataco, a 65 kil�metros de la capital salvadore�a, artistas urbanos pintan grandes murales en un festival itinerante que llena de color las calles del pa�s centroamericano. Hasta hace muy poco, las pandillas Mara Salvatrucha y Barrio 18 usaban esas mismas paredes para hacer sus pintadas y marcar sus territorios asesinando a quien osara traspasar unas fronteras invisibles entre unos barrios y otros. Los jaguares, los rostros de mujeres, las flores y las aves han sustituido las temibles cifras tatuadas en muchas paredes con el n�mero 18 o las siglas MS-13, que hac�an referencia a las dos pandillas que se disputaban a fuego el control de los barrios extorsionando a comerciantes, transportistas y peque�os negocios bajo amenaza real de muerte. "A�os despu�s, le ganamos los muros a las pandillas", le reconoc�a a la agencia Afp entre l�grimas de alegr�a el muralista Isaac Sosa, de 31 a�os, que considera que el arte es una "herramienta m�gica" de "transformaci�n social".En pleno centro de San Salvador, cientos de personas pasean tranquilamente por la noche sin miedo a ser asaltadas o asesinadas o incluso acuden de madrugada a la Biblioteca Nacional. Se trata de un espl�ndido edificio inaugurado en 2023, con una inversi�n de 54 millones de d�lares, donados por China. Este centro cultural, que est� abierto las 24 horas del d�a, dispone de siete niveles que albergan m�s de 360.000 ejemplares de libros, adem�s de �reas de rob�tica, realidad virtual y una gran sala de videojuegos.Esto era impensable hace a�os en este peque�o pa�s de Centroam�rica de poco m�s de seis millones de habitantes en el que el miedo reinaba en la poblaci�n por el f�rreo control que ejerc�an las dos principales pandillas que han sido arrinconadas gracias a la pol�tica de mano dura ejercida por el presidente, Nayib Bukele, desde que lleg� al poder en 2019.Su primera iniciativa fue poner en marcha el Plan de Control Territorial con el que militariz� las calles con operativos conjuntos con la Polic�a para cercar municipios enteros y �extraer� a los pandilleros. Sin embargo, esta medida no fue suficiente y las maras, lejos de rendirse, continuaron echando un pulso al Gobierno hasta que en marzo de 2022 asesinaron en un solo d�a a 60 personas al azar en las calles.El nuevo "R�gimen"Estos cr�menes fueron la gota que rebas� la paciencia del mandatario salvadore�o, quien llev� a la Asamblea Legislativa su iniciativa de poner en marcha un R�gimen de Excepci�n , que desde entonces, se ha prorrogado mensualmente en 53 ocasiones gracias a la holgada mayor�a con la que cuenta su partido, Nuevas Ideas. Solo tres de los 60 diputados se oponen a esta medida que pretende poner fin a los �terroristas� y que, hasta la fecha, se ha saldado con la detenci�n de 92.000 personas, si bien el propio Gobierno ha reconocido que 8.000 fueron liberados por ser inocentes.El R�gimen de Excepci�n suspende garant�as constitucionales, si bien ha sido muy efectiva para reducir a m�nimos hist�ricos la violencia en El Salvador. De acuerdo a la Polic�a Nacional Civil, durante este mes de agosto se han contabilizado 12 d�as sin homicidios, mientras que en 2018, un a�o antes de que Bukele llegara al Gobierno, hab�a un promedio de siete homicidios diarios.Esta reducci�n dr�stica de la violencia que, seg�n Bukele, ha convertido El Salvador en el �pa�s m�s seguro de Am�rica Latina�, le aup� a un segundo mandato, a pesar de que la Constituci�n prohib�a la reelecci�n. As�, El Salvador registr� �nicamente 82 homicidios en 2025, alcanzando la tasa m�s baja de su historia, con 1,3 homicidios por cada 100.000 habitantes. La ofensiva de Bukele, que incluy� la construcci�n en 2022 del Centro de Confinamiento del Terrorismo, ha logrado marginar a ambas pandillas hasta el punto de que, en lo que va de 2026, la tasa ronda los 0,90 homicidios por cada 100.000 habitantes, con 191 d�as sin ning�n homicidio, de acuerdo a la polic�a.Una familia se fotograf�a frente a los murales en Concepci�n de Ataco.MARVIN RECINOSAFPSin embargo, esta pol�tica represiva vulnera los derechos humanos y las libertades, seg�n han advertido sin mucho �xito organizaciones nacionales e internacionales, como Amnist�a Internacional y Human Rights Watch, que han presentado m�s de 6.000 denuncias de detenciones arbitrarias, desapariciones y muertes bajo custodia y hablan incluso que, durante el R�gimen de Excepci�n, se han cometido cr�menes de lesa humanidad. Socorro Jur�dico Humanitario se�ala que 560 privados de libertad han fallecido desde la implementaci�n del R�gimen de excepci�n.El soci�logo y autor del estudio �lites pol�ticas y econ�micas en El Salvador: �captura de Estado?, Harald Waxenecker, asegura a este diario que no se cree el discurso de Bukele de que ha logrado ser el pa�s m�s seguro de Latinoam�rica, ni que ha acabado con las pandillas. Considera que �no es una soluci�n a largo plazo encerrar a medio mundo, sino que es una pol�tica de corto plazo con mucho precio y da�o colateral�. Para acabar con la violencia de las maras, cree que s� se necesita la �fuerza coercitiva� del Estado �bajo control democr�tico�, aunque indica que tambi�n se requiere de una �pol�tica social que ofrezca perspectivas a la poblaci�n�.Para Waxenecker, Bukele est� usando El Salvador �como su feudo� y recuerda que la prensa ha publicado varios reportajes que revelan �c�mo �l y los suyos se enriquecen del Estado, gozan de impunidad y acumulan poder pol�tico de manera extraordinaria�. De acuerdo a su declaraci�n patrimonial, el l�der salvadore�o, que optar� a un tercer mandato en las elecciones de 2027, cuenta con 4,5 millones de d�lares. Todo apunta a que volver� a gobernar, gracias a que el 80% de la poblaci�n aprueba su gesti�n despu�s de que las calles hayan recuperado una calma hasta hora nunca vistas.