0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialLas guerras de hoy no se entienden sin los drones. Consciente de ello, el ejército de EE.UU. creó en noviembre del año pasado una unidad con base en Europa dedicada a estudiar y dominar el uso de este armamento. La idea era extraer lecciones de lo que sucede en Ucrania, donde los vehículos no tripulados han transformado por completo el campo de batalla. Una vez finalizado su entrenamiento, el grupo, bautizado con el nombre de Batallón de Asalto No Tripulado, tenía que ser capaz de desplegarse en cualquier lugar donde se requiriera el uso de drones.Pero el experimento ha durado poco: esta semana ha trascendido que el jefe interino del Estado Mayor del ejército, el general Christopher LaNeve, ha ordenado desmantelar la unidad, que volverá a ser un batallón de infantería tradicional.Según ha informado el propio ejército a través de un comunicado, antes de disolverse, la unidad participará en dos ejercicios en Alemania y luego entregará “lo aprendido allí, junto con los hallazgos del año pasado, para que sirva de base para el diseño de las fuerzas armadas y la experimentación futura”.De acuerdo con The Wall Street Journal, el medio que ha destapado la noticia, la orden de LaNeve obedece al enfoque de “vuelta a lo básico” adoptado por la Administración de Donald Trump. Bajo esta visión, las fuerzas armadas de EE.UU. están reemplazando tecnologías avanzadas con sistemas más antiguos. Ejemplo de ello sería la exigencia de Trump de sustituir en los nuevos portaaviones el vanguardista sistema de lanzamiento electromagnético de cazas, conocido como EMALS, por catapultas impulsadas por vapor. Una tecnología que no solo es más vetusta, sino que también requiere de más mantenimiento y personal.Funcionarios consultados por la CBS sugieren que tras la decisión de LaNeve también hay un ajuste de cuentas. Estas fuentes sostienen que el general mantenía una relación muy tensa con dos de los antiguos altos mandos que impulsaron la creación de la unidad: el exjefe del Estado Mayor, Randy George, y el excomandante del ejército de EE.UU. en Europa y África, Christopher Donahue. Ambos habían ascendido a sus cargos durante la presidencia de Joe Biden, y luego fueron apartados de malas maneras con la llegada de Trump. Su salida allanó el camino para la promoción de LaNeve al frente del Estado Mayor, posición a la que el general parecía predestinado debido a su estrecha relación con el actual secretario de Defensa, Peter Hegseth, quien ha protegido al militar desde que llegó al Pentágono.El pasado miércoles, LeNeve expuso su visión para las fuerzas armadas en un memorándum titulado El azimut del ejército. En él se argumenta que “la próxima guerra no se parecerá a la anterior”, y que los soldados necesitan “aprender, innovar y adaptarse más rápido” combinando el criterio humano con “con tecnologías avanzadas como la autonomía y la inteligencia artificial”. “Mi enfoque es simple y no ha cambiado: este ejército debe luchar y vencer hoy”, afirma el general, que no menciona ni una sola vez a los drones en su texto.Inevitablemente, la noticia del desmantelamiento de la unidad ha levantado polvareda: nadie sabe verle la lógica a esta decisión. Y más si se tiene en cuenta que la guerra de Irán ha evidenciado la incapacidad de EE.UU. para hacer frente de manera efectiva a los ataques con ese tipo de armamento. Los drones iraníes no solo han causado graves daños a los aliados de Washington en Oriente Medio, sino también a las propias tropas estadounidenses desplegadas en la región. Basta recordar lo sucedido el pasado julio en Jordania, cuando un ataque iraní con dispositivos Shahed y misiles balísticos segó la vida de dos soldados norteamericanos.Periodista. Redactor de Internacional de La Vanguardia.
El ejército de EE.UU. desmantela su batallón especializado en la guerra con drones
La unidad, con sede en Europa, fue creada el año pasado para aprender las lecciones de Ucrania










