Málaga (EFE).- Málaga, ciudad de moda y capital de la Costa del Sol, ofrece fiesta y diversión a todo el que quiera y, aunque de ese espíritu se puede disfrutar casi siempre en esta tierra de playas llenas en verano, su tradicional feria llega a la recta final este fin de semana.

Un acontecimiento que atrae a numerosos turistas que pasan sus vacaciones en el amplio litoral malagueño y de cuyo ambiente se puede gozar tanto en el centro histórico de la urbe, durante el día, como en el recinto de casetas y atracciones durante muchas horas de cada jornada.

Esa es una particularidad de esta propuesta festiva: disponer de dos espacios que facilitan el encuentro y la posibilidad de compartir buenos momentos entre amigos de todas las edades o en familia.

Un grupo baila verdiales en la feria del centro de Málaga. EFE/ Jorge Zapata

Feria en el centro de la ciudad