EditorialActualizado 21
AGO.
2026 - 09:18El presidente de Estados Unidos, Donald Trump.Samuel CorumEFEEl anuncio de Donald Trump de iniciar una ofensiva econ�mica sin precedentes contra Ir�n pocas horas despu�s de haber vencido la tregua de dos meses que se hab�an dado ambos pa�ses para negociar debilita de nuevo los pilares de la econom�a mundial.El presidente norteamericano pretende cortar las v�as que Ir�n utiliza para eludir el r�gimen de sanciones y, de esta manera, debilitarlo para forzar su rendici�n. En Estados Unidos consideran que su enemigo est� tremendamente debilitado, pero la vehemencia en las decisiones de Trump encaja mal con los mensajes tranquilizadores que ha intentado trasladar en los �ltimos d�as al asegurar que la situaci�n en el estrecho de Ormuz es "muy buena". La realidad es que todo apunta a una nueva escalada de las hostilidades, porque tambi�n Ir�n parece dispuesto a extender el conflicto y ha marcado en las �ltimas horas objetivos que podr�a atacar en Europa, si Trump intensifica la guerra. Ante la imposibilidad de frenar al presidente estadounidense, el objetivo del r�gimen de los ayatol�s ha sido y sigue siendo globalizar el enfrentamiento y sus consecuencias para disuadir a EEUU. Tambi�n es posible que a Trump le est� entrando la prisa por forzar la capitulaci�n de Ir�n, para evitar que la guerra se alargue y le perjudique de cara a las elecciones de mitad de mandato del pr�ximo noviembre. Los comicios podr�an cambiar la composici�n de un Congreso que ahora le favorece. Trump est� faltando a sus compromisos. Prometi� controlar la deuda y �sta supera los 40 billones de d�lares. Prometi� la paz y la guerra contin�a. Y los votantes no lo olvidan.Opini�nEditorialDonald Trump










