Registro akásicoConmoción por acusación de conspiración para asesinato de periodistas
Recientemente, en un programa de entrevistas de fondo, participó un antiguo responsable de presidios y despotricó contra todos. La Corte de Constitucionalidad era un hatajo de tontos, los responsables de la política económica hundían al país, las comisiones de postulación, especialmente para el contralor, estaban cargadas de favoritismo y pactos bajo la mesa, los planes contra la corrupción fracasan, etc. En pocas palabras, el orden republicano está hundido.
Esta actitud, ampliamente compartida por personas para justificar su deseo de alejarse de los procesos políticos, es causa de una actitud a la espera de un reordenamiento a través de un golpe de Estado. A inicios del gobierno en auténtica caza de brujas, se señaló a la fiscal general de encabezar tal rompimiento constitucional. Todavía no existe otro actor desestabilizador, por lo que apareció nuevamente el pacto de corruptos. Un auténtico señalamiento de talla única. Cabe cualquiera y se repite con aires de suficiencia, para explicar todo desaguisado. Además, prolifera la crítica a las elecciones. Como uno de los males, se denuncia la participación de candidatos comprometidos con los narcotraficantes. Para convencer, se dan nombres del pasado. Esta posición es claramente nihilista.







