A contraluzSe debe investigar a fondo la denuncia de Arenas de que un grupo de políticos quiere asesinarlo.
El medio electrónico República denunció la existencia de un supuesto plan para asesinar a su presidente Rodrigo Arenas, así como a miembros de su equipo editorial. Acusó directamente a Roberto Arzú de haberse reunido con Luis Contreras, presidente del Congreso; los diputados Luis Aguirre, Nery Ramos y César Fión para planificar el crimen. Aseguró que lo hicieron en compañía de “capos del narcotráfico” que iban a contratar a sicarios de Malacatán, San Marcos. Esta denuncia requiere una investigación exhaustiva del Ministerio Público (MP) para determinar su veracidad y, si se llegara a comprobar, que el peso de la ley caiga sobre quienes resulten responsables.
En forma paralela hizo circular un documento en el que señala a los aludidos en este supuesto plan, así como a otros políticos, de tener componendas con el narcotráfico. El informe, que no identifica las fuentes de información que utilizó, recoge lo que otros medios, como diario elPeriódico, han divulgado en varias ocasiones. Llama la atención que se centra en algunos actores, pero ignora a otros políticos sobre quienes existen serias sospechas de su involucramiento en el narcotráfico. ¿Le faltó información o solo incluyó a quienes no quiere que participen en los próximos comicios, ya que haber publicado el informe en inglés deja ver quién podría haber sido el principal destinatario?






