El regreso del expresidente Juan Orlando Hernández a Honduras no marcó un “happy ending” de su drama judicial: sólo cambió el escenario.

El exmandatario, que gobernó su país entre 2014 y 2022, salió de una prisión federal estadunidense después de recibir en diciembre de 2025 un indulto del presidente Donald Trump, en medio del cumplimiento de una condena de 45 años de prisión por haber sido encontrado culpable de tráfico de drogas.Su indulto —apoyado por el consultor conservador Roger Stone, un viejo aliado de Trump— coronó una campaña orquestada por Hernández desde prisión, que incluyó una carta proclamando su inocencia y elogiando al mandatario estadunidense.

Fue perdonado justo antes de las elecciones hondureñas a la presidencia de 2025, mientras Trump respaldaba públicamente a Nasry Tito Asfura, candidato del conservador Partido Nacional, el mismo que lideró Hernández.

De la extradición por Biden al indulto de TrumpSu caso en Estados Unidos arreció con la revocación de su visa por parte del Departamento de Estado en julio de 2021, bajo la presidencia de Joe Biden y debido a señalamientos relacionados con corrupción y narcotráfico.

Sin embargo, la decisión no se hizo pública sino hasta el 7 de febrero de 2022, menos de dos semanas después de que la izquierdista Xiomara Castro asumiera la presidencia de Honduras.El 14 de febrero de 2022, agentes de la Policía Nacional de Honduras —con el apoyo de una investigación de la Administración Federal Antidrogas (DEA, por su sigla en inglés)— rodearon su residencia en Tegucigalpa, luego de que Washington solicitara formalmente su extradición por cargos vinculados al tráfico de drogas.