Hay avances en el desarrollo de una vacuna para el melanoma, uno de los cánceres de piel más agresivos. La farmacéuticas Moderna –conocida también por su vacuna contra la covid– y Merck (MSD) han anunciado esta semana resultados positivos en un ensayo clínico de fase III. La noticia se ha propagado como la pólvora, pero hay que tener cautela. Aunque es una novedad alentadora, por ahora solo existe una nota de prensa y está pendiente que la investigación se publique para consulta de la comunidad científica internacional.Publicidad"Tenemos que esperar a los resultados definitivos del ensayo, que aún no son públicos y que tampoco han sido revisados por pares", declara a Público Iván Márquez Rodas, oncólogo y presidente del Grupo Español Multidisciplinar de Melanoma (GEM). Las farmacéuticas han indicado que los resultados se publicarán próximamente en un congreso internacional. Fuentes especializadas del ámbito científico recuerdan que en octubre tendrá lugar en Madrid el Congreso Anual de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO 2026), y es probable que ahí se presenten todos los hallazgos.El anuncio prematuro responde más bien a intereses de carácter mercantil o financiero. La reacción no fue solo mediática, sino también económica. Moderna llegó a casi triplicar su cotización en Bolsa –la multiplicó por 2,77– en un solo día. Las acciones llegaron a los 174,38 dólares y su capitalización fue de aproximadamente 44.000 millones de dólares. Por su parte, Merck avanzó alrededor de un 12,6% y logró máximos históricos, con una capitalización de en torno a 42.000 millones de dólares.El santo grial de la vacuna contra el cáncerLas informaciones sobre avances oncológicos, sobre todo cuando se trata de vacunas o medicamentos similares, generan un especial revuelo social. No obstante, cabe recordar que los cánceres son cientos de enfermedades diferentes, por lo que una cura homogénea para todas ellas es improbable. En cualquier caso, se siguen dando pasos importantes en la investigación de terapias para tratar estas dolencias, también en el papel de las vacunas.Existen dos maneras de incluir las vacunas en las terapias oncológicas. Una de ellas es como prevención, sobre todo en el caso de virus que favorecen el desarrollo de tumores a partir de infecciones. Sería el caso de la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH), con la que se busca evitar, por ejemplo, el cáncer de cuello uterino, de ano, de vulva o de pene, entre otros. También la vacuna de la hepatitis B previene el carcinoma hepatocelular –un tipo de cáncer de hígado–.PublicidadLas inyecciones también pueden tener una función terapéutica. En este caso, se administra a los pacientes diagnosticados con cáncer y su objetivo no es prevenir, sino estimular el sistema inmunitario para que ataque a las células malignas. Es en este área de trabajo en el que se ubica la vacuna que han diseñado Moderna y Merck, llamada intismeran. "El ensayo alcanzó su objetivo primario de supervivencia libre de recurrencia (SLR) y un objetivo secundario clave de supervivencia libre de metástasis a distancia (SLMD)", afirma la farmacéutica en su nota de prensa. La SLR se refiere al tiempo que pasa desde que termina el tratamiento principal de un cáncer hasta que la enfermedad vuelve a aparecer. Por su parte, la SLMD es el período que tarda el cáncer en extenderse a otros órganos.Vacunas personalizadasLas vacunas de intismeran son además personalizadas. Esto significa que "es única para cada paciente", aclara Márquez Rodas. "Se basa en la predicción a través de las mutaciones que presenta el melanoma de cada paciente y que generarán los neoantígenos potencialmente más detectables por el sistema inmune del paciente", añade. Los neoantígenos son aquellas sustancias que el sistema inmunitario reconoce como extrañas o peligrosas, por lo que activa una respuesta de defensa.El intismeran se combina con pembrolizumab, un medicamento intravenoso de inmunoterapia que se comercializa como Keytruda y se aplica a los pacientes que han recibido cirugía para extirpar el melanoma –lo que se conoce como melanoma resecado–. Al mismo tiempo, la terapia se basa en ARN mensajero (ARNm). Este es un tipo de ARN que envía información a las células para producir proteínas. Si una vacuna tradicional utiliza una partícula de un virus o una bacteria para inmunizar a la persona, en este caso se utiliza el ARNm de una célula cancerosa.Publicidad"Durante muchos años, la idea de crear un tratamiento de ARNm diseñado específicamente para el cáncer de cada paciente fue una aspiración. Ahora estamos contribuyendo a convertir esa visión en realidad", ha declarado en un comunicado Stéphane Bancel, director ejecutivo de Moderna. Se trata de un ensayo clínico en fase III, por lo que ha participado una cantidad notable de personas. En concreto, el estudio ha incluido a 1.137 pacientes. Esta fase es a menudo la última antes de su comercialización. Existe también la fase IV, que busca obtener información de los beneficios a largo plazo en la práctica médica real.Dudas y optimismo en la comunidad científicaTodavía existen muchas incógnitas que deberán dilucidarse con la publicación completa de los resultados. "Ahí sabremos por ejemplo si hay subgrupos de pacientes que potencialmente se beneficien más, ya que el espectro clínico de los mismos es muy variado", comenta Márquez Rodas. También queda por saber "cuál es el beneficio neto, no solo el relativo, o el perfil de seguridad. También cuántos pacientes pudieron recibir finalmente la vacuna y el tiempo medio de obtención de la misma"."Primero tenemos que ver los resultados finales", indica al Science Media Centre España Marisol Soengas, jefa del Grupo de Melanoma del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO). "Lo que quizás preocupa es cómo de generalizable va a ser, porque esto va paciente a paciente; y también el coste para los sistemas de salud, si es asumible un tratamiento tan personalizado", añade. De todos modos, la experta valora que "en principio, son expectativas muy prometedoras, con cautela, de un ensayo tecnológicamente muy complejo".Con toda la prudencia, también Márquez Rodas expresa que se trata de "una noticia excelente". " Es la primera vez, que yo sepa, que una vacuna personalizada de mRNA es capaz de mejorar en oncología un resultado de salud tan relevante como es el tiempo que un paciente permanece libre de enfermedad", resalta. "De aclararse las dudas y si llega a ser accesible de forma justa y equitativa, será un gran avance".
Mucha expectación, pocos datos y euforia en Bolsa: qué se sabe de la vacuna del melanoma de Moderna y MSD
El fármaco diseñado ha dado resultados positivos en un ensayo clínico de fase III, el paso previo a su comercialización.










