Antes de que un ejemplar de Prensa Libre llegue a una casa, un quiosco, una tienda o las manos de un lector, la noticia ya atravesó varias etapas. Primero fue un dato, una llamada, una entrevista o una cobertura; después se convirtió en texto, fotografía y diseño. Horas más tarde, las placas están listas, la rotativa comienza a moverse y el papel adquiere titulares, imágenes y color.

Ese recorrido se repite cada día y reúne a periodistas, editores, diseñadores, técnicos de preprensa, operadores de impresión y personal de despacho. El objetivo final es uno: que la información producida durante la jornada se transforme en un periódico y comience su viaje por Guatemala.

Todo comienza con la noticia

El proceso nace mucho antes de que las máquinas de impresión entren en funcionamiento. Alex Rojas, editor de Nacionales, explica que parte del contenido se planifica con anticipación, aunque la actualidad puede cambiar la agenda en cualquier momento.

La elaboración de cada edición comienza con la cobertura de los acontecimientos, donde periodistas y fotógrafos recopilan y verifican la información que posteriormente llegará a las páginas de Prensa Libre. (Foto: Prensa Libre)