Argentina atraviesa una de las transformaciones demográficas más profundas de su historia. La cantidad de nacimientos cayó de manera sostenida durante la última década y el país alcanzó una tasa de fecundidad de apenas 1,2 hijos por mujer, uno de los valores más bajos de América Latina y muy por debajo del nivel de reemplazo poblacional de 2,1 hijos por mujer. Un nuevo estudio presentado por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) sostiene que la explicación no pasa únicamente por un cambio cultural o por una decisión voluntaria de tener menos hijos, sino por la creciente dificultad de las personas para concretar el proyecto familiar que desean debido a factores económicos, laborales, habitacionales y de organización de los cuidados.

La investigación, titulada "Deseos reproductivos en la encrucijada. Motivaciones y barreras para decidir en un contexto de baja natalidad", constituye la primera Encuesta Nacional de Intenciones Reproductivas realizada en la Argentina. Fue desarrollada conjuntamente por el Fondo de Población de las Naciones Unidas en Argentina (UNFPA) y la consultora Voices!, y fue presentada el 13 de agosto en la Ciudad de Buenos Aires durante un encuentro encabezado por la directora regional de UNFPA para América Latina y el Caribe, Paula Narváez, junto a representantes del Gobierno nacional, universidades, organizaciones de la sociedad civil y especialistas en demografía y salud pública.