Explicativo Exclusivo suscriptores Los millennials y la generación Z están transformando la manera de disfrutar este producto, con mayor interés por los cafés de especialidad. En 2025, el consumo doméstico de café en Colombia alcanzó los 2,27 millones de sacos, con un leve incremento frente a 2024. Foto: Imagen generada con IA.PERIODISTA20.08.2026 16:53 Actualizado: 20.08.2026 16:53

En 2025, Colombia exportó 13,1 millones de sacos de café de 60 kilos, lo que representó un incremento del 7 por ciento con respecto al año anterior. Este producto superó los 5.000 millones de dólares en ventas externas. A nivel interno, la Federación Nacional de Cafeteros aseguró que el consumo doméstico alcanzó los 2,27 millones de sacos, con un leve incremento frente a 2024.Por otro lado, un análisis de Worldpanel by Numerator revela cómo ha crecido el consumo de café en Colombia. Los resultados muestran que el 99 por ciento de los hogares compra café y que el consumo anual de café por hogar alcanza los 4,2 kg. La frecuencia de compra es de 11 veces al año en promedio, con regiones como el Pacífico y Cali alcanzando hasta 20 compras anuales.Tres espacios concentran la mayoría de las ocasiones en las que se consume: el desayuno (52,1 por ciento), antes del desayuno (19,3 por ciento) —un hábito muy colombiano— y la cena (12,7 por ciento).El 99 por ciento de los hogares colombianos compra café. Foto:ISTOCKEstas cifras son solo una pequeña muestra de la importancia del café en la cotidianidad de las familias colombianas. Sin embargo, en los últimos años, las formas de consumo, aunque siguen vigentes, se han transformado entre las nuevas generaciones, especialmente los millennials y la generación Z, que buscan nuevos sabores y quieren alejarse de las preparaciones tradicionales en olleta.El National Coffee Data Trends Report de la National Coffee Association (NCA) explica que el consumo diario de bebidas de especialidad ha crecido a nivel mundial. En los últimos cinco años, las bebidas a base de espresso (cappuccinos, lattes, macchiatos, americanos y flat whites) aumentaron un 17 por ciento, mientras que las bebidas frías como el cold brew, el nitro coffee y los frozen coffees crecieron cerca de un 42 por ciento, reflejando el interés de los consumidores por ampliar la forma en que disfrutan el café.Para Mauricio Cortés, director de Coffee Master y Bogotá Coffee Roaster, esta tendencia va de la mano no solo del aumento de cafés especializados en diversas ciudades de Colombia, que elevan el paladar del consumidor, sino también de la posibilidad de conocer más sobre el proceso detrás del cultivo de café, su origen y los diferentes métodos de preparación, como el filtrado V60, y llevarlos a casa; algo que hasta hace algunos años parecía impensable.“La gente de todas las generaciones está preparando café de especialidad en casa. Tienen máquinas tipo espresso caseras, usan métodos alternativos de preparación como la prensa francesa y, sin duda, compran cafés especiales en grano como parte de su lista de mercado”, explica Cortés.Asimismo, hay fabricantes como Krups o Nespresso que ofrecen productos que permiten preparar desde un espresso clásico hasta bebidas frías o preparaciones con leche, simplificando procesos que anteriormente requerían conocimientos técnicos.Búsqueda de experienciasLa marca especializada Krups explica que este cambio en el consumo está directamente relacionado con el significado del café para estas generaciones.Para Natalia Barrero, gerente de categoría en Groupe SEB, es clave entender que muchos jóvenes están en una constante búsqueda de experiencias diferenciales que les permitan conectar con marcas y lugares.“Por eso vemos un creciente interés por preparaciones como el cold brew, los lattes o bebidas con leche vegetal, que antes estaban casi exclusivamente asociadas a las cafeterías especializadas”.Camilo Andrés López Jiménez, gerente de portafolio de Juan Valdez, añade que el café ya no se consume solo por su componente energético. “Las nuevas generaciones comienzan a elegir el café también por su sabor, por curiosidad y por una necesidad de conexión y compartir con otros”. Para López, esto abre diversas posibilidades y nuevas tendencias hacia las que empieza a migrar el consumo de este producto. El café, que antes se consumía en piloto automático, pasa así a hacer parte de un consumo más consciente.Cortés, por su parte, complementa que “en la actualidad, se busca una exploración de sabores y experiencias, como catas de café, en torno a este producto”.Otra de las macrotendencias que resalta López es el consumo de cafés fríos, que se da principalmente en jóvenes. “Este tipo de recetas muestran la versatilidad de preparaciones que se pueden hacer con el café. Por un lado, se encuentran bebidas ligeras como el cold brew, que se puede convertir en un coffee tonic o con el que se pueden obtener mocktails. El café comienza a ser un ingrediente esencial en otro tipo de preparaciones”, asegura.El cambio en el consumo está relacionado con el significado del café para las nuevas generaciones. Foto:CortesíaEntre los ingredientes populares, Cortés menciona el cold brew con bases y mermeladas de frutas colombianas, coronadas con cremas, chantilly, nubes y leche. “La creatividad visual y el uso de elementos de la gastronomía colombiana hacen que el sabor del café y su presentación tradicional se expresen de nuevas formas, más coloridas y atractivas para nuevas audiencias”, dice Cortés.Para López, el origen de esta transformación se remonta a los caficultores, quienes, a través de diferentes procesos de tostado, han logrado desarrollar una mayor diversidad de sabores. Además, resalta el papel de los baristas, quienes han convertido estos procesos en nuevas expresiones. El experto subraya que la evolución en todas las etapas del proceso ha permitido que la industria también se transforme.“No solo me refiero a las bebidas, sino también al desarrollo de postres, helados, dulces, galletas y a otra cantidad de productos que nos ofrece el café y que muestran su versatilidad”, añade.Por esto mismo, López resalta que la combinación del café con otros ingredientes hace que sea una puerta de entrada para nuevos consumidores que antes no eran tan cercanos a esta bebida, pero que entienden que, más allá de un tradicional “tinto”, hay mucho por probar. Para la industria, esto representa una oportunidad para innovar y desarrollar soluciones que acompañen a una generación que entiende el café como un ritual.ANGIE RODRÍGUEZ - PERIODISTA DE VIAJAR Y TENDENCIAS - @ANGS0614ANGROD@ELTIEMPO.COM Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.