Las luces y las ráfagas de las baterías antiaéreas despiertan desde hace semanas casi cada noche a los habitantes de la periferia de Moscú, en una intensificación de los ataques de drones ucranianos a la infraestructura petrolera y logística de Rusia –como Wildberries, la mayor empresa de comercio electrónico del país-- que han llevado la guerra al corazón del territorio ruso.Entre la noche del 17 y el 18 de agosto Kiev lanzó uno de los ataques más amplios desde el inicio del conflicto –con la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022-- y el más masivo contra la región de Moscú.
El balance oficial señaló que casi 800 drones fueron abatidos sobre Crimea y el territorio ruso y de ese total, 620 se dirigían a la capital confirmó el alcalde, Sergei Sobjanin.
El precio más alto lo pagan las zonas habitadas, donde caen los restos de los drones derribados y en el último ataque al menos tres civiles resultaron heridos, entre ellos una niña.
También fueron reportados incendios en las localidades de Kuznets y Pavlovskiy Posad, donde fue alcanzado otro almacén de Wildberries.Medios occidentales han reportado que desde inicios del año han muerto al menos 327 civiles rusos y que Ucrania produce ahora casi 100 mil drones al año, 500 de los cuales son lanzados cada noche sobre el territorio de la mayor de las exrepúblicas soviéticas.Igualmente Moscú ha amenazado con represalias al Reino Unido, al que acusa de ser uno de los principales suministradores de drones a Kiev.Según la revista Forbes, a partir del pasado 18 de julio las incursiones con esos artefactos han destruido centros de Wildberries cercanos a Moscú, San Petersburgo, Tambov, Krasnodar y en otras ciudades del oeste del país.Esas incursiones dejaron al menos 9 personas muertas y, de acuerdo con estimaciones de la sociedad moscovita Data Insight, al 24 de julio habían causado daños a estructuras y productos equivalentes a dos mil millones de euros.El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski declaró que los almacenes del gigante de comercio on line son objetivos militares, porque Wildberries vende y distribuye productos para uso bélico, como drones y sistemas de navegación.Crece sensación de vulnerabilidad entre los rusosResalta que Ucrania ha tomado la iniciativa, mientras las cartas de Rusia no son en estos momentos “las mejores”.“Con estas incursiones ha cambiado la percepción del ciudadano ruso respecto a la guerra, que antes era vista como algo lejano y ahora han creado la percepción de vulnerabilidad”, dice a MILENIO la experta ruso-italiana Anna Zafesova, autora de varios libros sobre la situación rusa contemporánea y editorialista del diario La Stampa .Se trata de bombardeos a un “monumento del bienestar putiniano”, pues la propietaria, Tatyana Kim (la mujer más rica de Rusia) está inscrita en el Frente Popular Panruso, la coalición de partidos que apoya al presidente Vladímir Putin.







