NoticiaEl republicano advirtió que cualquier país que permita proporcionar 'cualquier tipo de salvavidas' a Irán afrontará a su vez consecuencias económicas.El acuerdo impulsado por Donald Trump, y aceptado por el líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Jameneí, puso fin a casi 15 semanas de hostilidades. Foto: EFE / AFP / Ilustración elaborada con IA20.08.2026 13:20 Actualizado: 20.08.2026 13:30

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció una nueva ofensiva económica contra Irán y advirtió que cualquier país o entidad que mantenga vínculos financieros o comerciales con Teherán enfrentará "tremendas consecuencias económicas". La república islámica rechazó la medida y la calificó como una política destinada al fracaso.En un mensaje publicado el miércoles en su red Truth Social, Trump prometió emprender "la operación económica más aplastante jamás emprendida contra ningún país". El mandatario exigió el fin del contrabando de petróleo, las operaciones de cambio de divisas y las transferencias de efectivo vinculadas a Irán, aunque no precisó cómo se implementarán las nuevas medidas. El mandatario exigió el fin del contrabando de petróleo, entre otras medidas. Foto:EFE / AFP / IA"Anuncio que cualquier país que permita que sus instituciones financieras, empresas, aeropuertos o entidades gubernamentales brinden cualquier tipo de salvavidas a Irán afrontará a su vez tremendas consecuencias económicas", escribió.Por su parte, el Ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abás Araqchi, afirmó que el plan busca "distraer de la propia crisis de Estados Unidos" y sostuvo que redoblar una política de presión económica que considera fallida solo provocará una nueva derrota para Washington y un mayor rechazo entre los iraníes. LEA TAMBIÉN El anuncio se produce en medio de una guerra que comenzó el 28 de febrero de este año con ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán y que, tras casi seis meses de enfrentamientos, atraviesa una etapa de estancamiento en cuanto a operaciones militares. En paralelo, Emiratos Árabes Unidos anunció esta semana la suspensión de todos los intercambios comerciales y transacciones financieras con Irán, tras acusar a Teherán de lanzar misiles contra la navegación marítima, una denuncia que la república islámica niega.La economía iraní, golpeada por décadas de sanciones, enfrenta además un fuerte deterioro. Según datos oficiales citados por medios estatales, la inflación anual alcanzó el 66 % en julio y la moneda local continúa depreciándose frente al dólar. Pese a ello, Irán mantiene el bloqueo del estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio energético mundial, por donde transitaba antes de la guerra una quinta parte de los hidrocarburos mundiales. Buques varados en el estrecho de Ormuz. Foto:AFPLos países que podrían sufrir el impacto de la nueva ofensiva China es, por lejos, el principal socio comercial de Irán y también su mayor comprador de petróleo, según un análisis de la Comisión de Revisión Económica y de Seguridad Estados Unidos-China, un organismo creado por el Congreso estadounidense para monitorear el vínculo bilateral entre ambos países.Durante años, Pekín ha sido prácticamente el único actor dispuesto a desafiar las sanciones occidentales, llegando a comprar hasta el 90% de las exportaciones petroleras iraníes. El año pasado, China estimó su comercio bilateral con Irán en cerca de 10.000 millones de dólares, una cifra que ni siquiera incluye el petróleo.Ataques a la refinería de petróleo de Teherán, Irán, el 7 de marzo de 2026. Foto:AFPAun así, para Pekín ese monto resulta marginal frente al tamaño de su economía: William Figueroa, especialista en relaciones chino-iraníes de la Universidad de Groningen (Países Bajos), explicó a The New York Times que a China no le resultaría catastrófico ver afectado ese comercio o el acceso al petróleo iraní.Para el politólogo Andrea Ghiselli, de la Universidad de Exeter (Reino Unido), la principal ventaja que obtiene Pekín de este vínculo es geopolítica: a China le conviene sostener al régimen iraní como un factor de presión frente a Estados Unidos. En declaraciones para el medio estadounidense, Ghiselli agregó que la porción de petróleo que China importa desde Irán es marginal y podría reemplazarse sin mayores dificultades en el mercado global.India, un vínculo que ya se redujo de forma drásticaIrán supo ser el proveedor energético más importante de India, pero las sanciones estadounidenses obligaron a Nueva Delhi a reducir sus lazos con Teherán. Según datos oficiales de la embajada india en Irán, el comercio bilateral cayó de manera drástica en los últimos años (ver gráfico).De acuerdo con esa información, en el año fiscal 2025-26 el comercio bilateral total fue de apenas 1.630 millones de dólares, muy por debajo de los más de 17.000 millones registrados en 2018-19.En 2019, presionada por Trump, India directamente dejó de comprar petróleo iraní. En el último año fiscal, funcionarios indios señalaron que las importaciones desde Irán se limitan principalmente a manzanas, pistachos, dátiles y kiwis. Emiratos Árabes Unidos, Irak y Turquía, los otros socios expuestosEstos cuatro países también aparecen como vulnerables ante la amenaza de Trump, según Esfandyar Batmanghelidj, director ejecutivo de la fundación Bourse & Bazaar, un centro de estudios con sede en Londres especializado en la economía iraní.Aunque Emiratos Árabes Unidos ya suspendió todo intercambio comercial y financiero con Irán desde esta semana, según datos de la Organización Mundial del Comercio (OMC), el comercio entre ambos países había alcanzado unos 28.000 millones de dólares en 2024.El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan. Foto:EFETurquía, en cambio, se ha mantenido al margen de las medidas económicas de Estados Unidos contra Teherán, pese a sostener un comercio significativo con el país islámico. En 2022, el último año con datos disponibles de la OMC, Irán importó desde Turquía bienes con un valor superior a 11.000 millones de dólares, lo que convirtió a ese país en su tercer mayor proveedor.Por su parte, Burcu Ozcelik, investigadora del centro de estudios londinense Royal United Services Institute, señaló para The New York Times que Irak también es vulnerable a la presión económica estadounidense debido a su comercio sostenido con Irán. Sin embargo, Ozcelik advirtió que imponer sanciones más amplias sobre los socios comerciales de Irán sería mucho más complejo, y que su aplicación sería lenta, despareja y difícil de monitorear. Tampoco está claro, agregó, que una mayor presión logre el cambio de comportamiento político que busca Trump.Con información de AFP y The New York Times* Sigue toda la información de Internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.