Un nuevo flanco se abrió para el gobierno luego de que el senador y presidente del Partido Republicano, Arturo Squella se abriera a impulsar un plebiscito con el fin de consultarle a la ciudadanía si apoya o no un cambio a la Constitución en materia de seguridad pública.El problema es que de acuerdo a la Carta Fundamental, el referéndum se gatilla solo cuando un texto aprobado por el Congreso, que es resistido o haya sido vetado por el Presidente de la República. No al revés, como lo es la situación de la reforma constitucional enviada por el Presidente José Antonio Kast, que corre el riesgo de ser rechazada transversalmente por los parlamentarios de derecha e izquierda. Según los artículos 128° y 129° de la Carta Fundamental, solo en caso de que los senadores y diputados insistan con una reforma constitucional, el Mandatario puede recurrir al plebiscito.¿De quién fue la idea?Sin embargo, Squella planteó en El Mercurio una idea peregrina, que no tiene mucho piso jurídico, a la que rápidamente La Moneda y legisladores del oficialismo, entre ellos del mismo Partido Republicano, le quitaron el piso.“El plebiscito es una opción que no se puede descartar. El sentido más profundo de la reforma es ajustar las normas a la exigencia de la ciudadanía, dijo Squella.Aunque la opinión de los expertos en Derecho Constitucional, es lapidaria de que no hoy no se puede hacer un plebiscito, en los términos planteado por el senador republicano, en el pasado, el profesor y jurista Fernando Atria (entonces militante PS y hoy miembro del Frente Amplio) planteó una fórmula en su libro “La Constitución Tramposa”, para sortear una eventual negativa del Congreso a cambios de la Carta Fundamental.El mismo Atria admitía que la idea era controversial y creativa, pero la justificaba en la necesidad de encontrar una salida para cambiar el texto fundamental, al que calificaba de “tramposo”, a través de una asamblea constituyente. La propuesta de Atria consistía en que el Presidente de la República dictara un decreto supremo dentro de su potestad reglamentaria para convocar a un plebiscito. Su idea es que se consultara a la ciudadanía si deseaba una nueva Constitución a través de una asamblea constituyente. De acuerdo a la interpretación del abogado, la constitucionalidad de dicho decreto podía ser revisada por el Tribunal Constitucional, a requerimiento de alguna de las cámaras del Congreso. Por lo tanto, esa jugada inevitablemente requería del visto bueno del TC.Aunque Squella no precisó cuál sería su fórmula, salvo que promueva otra reforma constitucional o recurra a consultas regionales no vinculantes, era una idea que estaba circulando en el oficialismo.Algunos parlamentarios, que prefieren anonimato, señalan que era otro senador republicano el que planteó la fórmula en conversaciones privadas y que supuestamente era alentado por algunos asesores del Presidente Kast en La Moneda, en el llamado “Segundo Piso”.Según la versión que hay en el Partido Republicano, el senador Squella simplemente respondió a una pregunta y no previó las consecuencias de su afirmación.La idea, supuestamente, tenía cierto precedente en una afirmación hecha por el ministro de Seguridad, Martín Arrau, el 12 de agosto, en Radio Pauta, donde planteaba: “Preguntémosle a la gente si está de acuerdo o no en que haya más fuerza por parte de las fuerzas de orden y seguridad, que tengan más medios para combatir la delincuencia”, dijo.No obstante, aquella aseveración era simplemente una frase retórica, en referencia al apoyo que tiene la agenda de seguridad en las encuestas.De hecho, Arrau en la reunión que tuvo esta mañana con parlamentarios de la UDI descartó de plano ser partidario de un plebiscito.Portazo de ministrosPor su parte, el biministro del Interior y Seguridad Pública y de la Secretaría General de Gobierno, Claudio Alvarado, aseguró que el Ejecutivo no ha evaluado la alternativa de un referéndum.“Respecto a la pregunta vinculada al plebiscito, quiero desmentir categóricamente esa información. El gobierno no ha pensado ni está pensando en un plebiscito”, afirmó.Alvarado agregó que “una reforma constitucional nosotros la hemos planteado pensando que es necesario habilitar instrumentos para combatir de mejor manera la delincuencia, el narcotráfico y el crimen organizado”.En esa línea, el secretario de Estado sostuvo que el Ejecutivo está dispuesto a incorporar las propuestas de los parlamentarios para ampliar los respaldos a la iniciativa.El ministro de la Secretaría General de la Presidencia, José García Ruminot, coincidió con Alvarado y explicó que el plebiscito está previsto en la legislación para un escenario distinto.“No está contemplado en nuestro ordenamiento (que tras) rechazar una idea de legislar; haya que convocar a plebiscito”, afirmó. “¿Cuándo podría haber plebiscito? Cuando hay una discrepancia después de tramitado un proyecto de ley, cuando hay una discrepancia entre el Ejecutivo y el Poder Legislativo... La interpretación correcta que nosotros tenemos es que no hay norma constitucional que permita llamar a plebiscito en esta etapa”, añadió.
Idea de un plebisicto por reforma de seguridad enreda más al oficialismo y La Moneda sale a quitarle piso - La Tercera
La opinión de los expertos en Derecho Constitucional, es lapidaria de que no hoy no se puede hacer un plebiscito, en los términos planteado por el senador republicano. No obstante, en el pasado, el profesor y jurista Fernando Atria (entonces militante PS y hoy miembro del Frente Amplio) planteó una fórmula en su libro “La Constitución Tramposa”.







